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TRIBUNA

Vivencias alucinadas o no de un confinado

lunes 23 de marzo de 2020, 20:03h

Ya llevo bastantes horas despierto. Me ha dado tiempo a olvidar la realidad, a ser muy consciente de ella, a creer que todo esto es un sueño o una pesadilla a la que le puedes tocar su parte real. He intentado escribir algo y algo me ha salido. Esto, que no es nada pero que parece otra cosa. Sirve para disimular que practico el noble arte de la escritura. Golpeo las teclas y su color negro se refleja en la pantalla. Símbolos que no dicen nada si no están acompañados, la soledad no elegida es mala para todos. Cada vez más aburrido, con menos estímulos, ni los puramente humanos, la envidia, el hambre, solo un leve picor que no podríamos decir siquiera que es sexual. No me interesa que sea gratis el Pornhub premium, el porno digital pierde su valor cuando te das cuenta que es el único sexo posible y no solo una ilusión transitoria. Mi vecina no ha colgado sus calcetines de colores que tanto me gustan. La cuerda está vacía y a mí me dan ganas de rodearla a mi cuello. Hay quien se excita ahogándose, pero yo lo haría por supervivencia. Estar colgado de la realidad es insoportable. Yo necesito que el aire me salga por la imaginación. Que mis pulmones sean pura fantasía. Mi vecina me mira desde su ventana y yo escondo mi voyeurismo bajo mi barba vírica, coronada de espinas en esta semana nada santa. Penitencia del primer mundo intentar tapar mi cara con un pelo que jamás llegará a mis ojos para poder taparlos. Podría intentar dejarme flequillo, pero justo el día antes de este encierro me corté el pelo lo suficiente para parecerme a una bola de billar pero con un pequeño valle en su superficie. El pelo crecerá y la cabeza se llenará de cables de terciopelo que tapen el cortocircuito que se está formando debajo. Soy un impulso, algo que hace contacto con la nada y con nadie. La vecina resulta que además de calcetines, viste faldas, camisetas, sujetadores, pijamas. Ha empezado a llover dentro de nuestras casas. No sé si la cuerda podrá soportar tanto peso, si este Estado de duermevela y Alarma constante, coincidirán en la hora de nuestro diluvio particular. Será el momento de nadar y guardar nuestra ropa.

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