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FÚTBOL AMERICANO

NFL. Brady habla de su final en los Patriots, ¿acusando a Belichick?

NFL. Brady habla de su final en los Patriots, ¿acusando a Belichick?
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jueves 09 de abril de 2020, 14:46h
El mito del deporte en New England, que acaba de salir de esa franquicia, repasa sus momentos finales con la camiseta que defendió durante dos décadas gloriosas.

La actualidad de Tom Brady pasado por la labor solidaria de este icono del deporte estadounidense y mundial con respecto a la lucha contra el coronavirus. El quarterback de los Tampa Bay Buccaneers donó, la pasada semana, en torno a 10 millones de comidas para tender una mano a aquellas personas afectadas por la pandemia global que está empezando a herir de verdad a Estados Unidos. Hizo este acto de la mano de la campaña "Meals Up" capitaneada por la sociedad entre el líder de los Seahawks Russell Wilson y la empresa de vuelos privados Wheels Up).

Hasta que este mismo miércoles ha comparecido en show presentado por el afamado Howard Stern, con el que ha mantenido una distendida charla en la que ha compartido detalles de sus últimos días como jugador de los Patriots y ha ampliado las motivaciones por las que decidió dejar la franquicia para la que había jugado 20 temporadas, cosechando seis anillos de campeón de la Super Bowl y tres galardones al MVP del curso. Entre otros muchos logros que tejió en compañía del legendario entrenador Bill Belichick.

Parecería que ha pasado una vida, pero fue el 17 de marzo de 2020, a las 1:44 horas, cuando lanzó la bomba. Usó las redes sociales para proclamar a los vientos que abandonaba New England con el fin de seguir jugando en la NFL, lejos de la que ha sido su casa. Un edificó que revistió de la apariencia de palacio con el paso de los años y de la confianza (fue drafteado en el puesto 199, en la sexta ronda del año 2000). Se había estado rumoreando un cúmulo de fricciones que el técnico que habrían desgastado su relación hasta hacerla inviable. Y, por otro lado, Brady llevaba mucho tiempo no cobrando lo que merecía para hacer hueco a la llegada de estrellas y luchar por anillos.

Había decidido que era su momento de probar suerte en la agencia libre y de amasar todos los millones de dólares que fuera posible, a sus 42 años. Se despidió con dos cartas. La primera, a sus compañeros y a la franquicia, sonaba así: "Quiero agradecer por los 20 años anteriores de mi vida y el compromiso diario de ganar y crear una cultura ganadora construida en valores". Agradecía a cada estrato del equipo el trato recibido, los recuerdos construidos, el aprendizaje experimentado, el listón histórico fijado y el haberle permitido maximizar su potencial.

En el segundo escrito, en aquellos dos tuits para la memoria del aficionado a la NFL y para cualquier aficionado a los deportes, se dirigía a la afición de los Patriots. "New England ha sido mi casa. Gracias por haberme permitido tener una vida que jamás había imaginado. Por haberme acogido como el chico de California que era cuando llegué del mismo modo que habéis acogido a mis hijos, nacidos aquí". Tras confesar que había abierto su corazón a la hinchada, relató que "llegó el momento de abrir una nueva etapa en mi carrera y vida". Acababa de despedirse, oficialmente y sin equipo, de Massachusetts.

En Patriots no tardarían en reaccionar a semejante trueno. El dueño Robert Kraft, se sinceró de esta forma: "Deseaba que este día nunca llegara y prefería que Tom terminara su carrera en el uniforme de los Patriots tras otro título del Super Bowl. Desafortunadamente, las dos partes fuimos incapaces de conseguir un acuerdo que nos permitiera mantener ese sueño con vida". "Ahora espero el día en que podamos traerlo de vuelta a New England para celebrar su carrera como Patriot, sus innumerables logros y su legado como el mejor de todos los tiempos", sentenció.

"Tom no fue uno de los jugadores que encajan en nuestro sistema. Él fue uno de sus creadores originales. Tom vivió y perpetuó nuestra cultura. Diariamente imponía un ritmo y subía el listón. Ganó campeonatos en tres de sus primeros cuatro años en el campo y otros tres en las últimas seis campañas con nosotros. A veces en la vida, se necesita un poco de tiempo para apreciar a alguien o algo, pero ese no ha sido el caso con Tom. Es una persona especial y el mejor quarterback de la historia". Así se expresó el arquitecto de la gloria saboreada por Brady, Kraft y el Gillette Stadium. Era la despedida de Belichick a su mejor obra. A la pieza que pudo domar hasta que ya no pudo.

El contrato con los Buccaneers, a razón de 30 millones de dólares al año, se haría oficial al cabo de tres días. Tenía todavía que prepararse para el nuevo desafío. A su edad le iba a costar acoplarse a un nuevo sistema y a una lógica diferente de trabajo. Con jugadores no tan elitistas en cuanto a condiciones y entendimiento en el juego de los que rodearon en New England. Pero estaba ilusionado. En 2019 encadenó 4,057 yardas de pase y 24 touchdowns. Su rating más bajo desde 2006. Seguía los pasos místicos de Payton Manning -capacitado para ganar el anillo en dos franquicias diversas y a una edad tardía-.

Muy poco o nada se ha sabido desde entonces de cómo vivió Brady su adiós de los Patriots. A finales de marzo, por medio de una conferencia telefónica, pasó de puntillas por ese asunto. "No soy responsable de cómo otras personas dirán las cosas. Creo que el señor Kraft ha sido una gran influencia en mi vida. Estoy muy agradecido por dos décadas y lo dije el otro día, ha sido algo impresionante para mi familia. Cuando me retire, miraré atrás y tendré la oportunidad de realmente evaluar toda mi carrera", desarrolló. Nada más dijo sobre el pasado. "Tengo que aprender los esquemas. Hay muchas cosas que aprender, así que en eso enfocaré mi tiempo y energías. También estoy conociendo a mis compañeros", sostuvo, sobre su nuevo capítulo en Tampa Bay.

Finalmente, este miércoles, con Howard Stern al otro lado del micrófono, se abriría más. Para, entre otras cosas, confirmar las hipótesis que fijan el inicio del fin en el desprecio a Jimmy Garoppolo (quarterback que acaba de llevar a los 49ers a la Super Bowl) como sus sustituto. En 2017, cuando los Patriots se deshicieron de ese pasador prometedor porque Brady convenció a Belichick que no quería competencia en su puesto, se habló de un distanciamiento entre jugador y entrenador. Tres años más tarde, uno de los protagonistas lo ha rubricado.

"No creo que había un final concreto o una decisión final hasta que pasó. Pero diría que probablemente sabía antes del inicio de la temporada de 2019 que éste sería mi último año (en New England). Sabía que nuestra relación estaba llegando a su fin", desveló. Y remató su intervención siendo más honesto que nunca. "Nunca me importó el legado. Me importa una mierda eso. Cuando estaba en la previa jamás pensé 'no puedo esperar para saber cómo será mi legado'. Ese no soy yo, no es mi personalidad. ¿Por qué escogí un lugar diferente? Porque era el momento. No sé qué más decir. Logré todo lo que podía durante dos décadas en una organización increíble, un increíble grupo de personas y eso nunca cambiará", reflexionó. No cabe duda que se escribirán libros sobre la extinción de la dupla jugador-entrenador más prolífica del deporte.

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