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TRIBUNA

Europa, la bomba y el virus

martes 14 de abril de 2020, 20:51h

La presidenta de la Comisión Europea ha sacado un breve comunicado sobre las medidas de emergencia que han adoptado los estados europeos por la crisis sanitaria del coronavirus donde dice, sin hacer ninguna distinción entre estados, que tales medidas no se tomen a expensas de los valores europeos.

Al día siguiente, en otro breve comunicado, inicialmente trece estados de la Unión, sin ninguna explicación, dijeron que apoyaban la iniciativa de la presidenta de la Comisión de hacer un seguimiento de tales medidas. Y nosotros nos preguntamos, ya que no lo dijeron en el comunicado los estados, si es que estar así agrupados significaba algo, pues se supone que ellos ya respetaban los procedimientos de derecho de la Unión, de tal modo que parece innecesario hacer la aclaración.

Los estados firmantes del comunicado, cuando salió, eran: Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, País Bajos, España, Portugal y Suecia; es decir estados de la Europa occidental y quedaron fuera citados por año de entrada en la organización: Austria, Chequia, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Bulgaria, Rumania y Croacia; es decir de la Europa oriental, lo cual aunque solo sea geográficamente nos devuelve a mediados del siglo XX cuando Europa estaba dividida en dos clases de estados.

De la Comunidad Económica Europea (CEE), o sea la originaria organización internacional a la que la Unión Europea (UE) sustituyó, se decía para diferenciarla en aquella era atómica en la que ella (y la bomba atómica) se inventó, que estaba basada en el derecho, con lo cual ya se hace uno una idea de cómo estaban las cosas en el sector.

Con el tiempo las cosas en Europa han cambiado, aunque por lo que parece no demasiado, la organización se ha transformado y ahora es Unión y en vez de tres tratados hay dos, de las tres comunidades que había, una despareció y otra se fusionó, así que solo una quedó para formar la Unión, la cual luego se expandió en dirección este; el cual, por otro lado, era el único lado del que disponía para la expansión.

¿Y el derecho, como quedó? Pues, el derecho también evolucionó y ahora hay un artículo 7º en el tratado que ha instituido un procedimiento o mejor dicho dos (uno por riesgo y otro por violación) de vigilancia de los valores europeos, con lo cual vemos que además del derecho la organización está basada en los valores, los cuales según el artículo 2º del Tratado son: la dignidad, la libertad, la democracia, la igualdad, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos.

El artículo 7º fue comparado con la bomba atómica por Durao Barroso en 2013, que era entonces el presidente de la Comisión Europea (CE), el cual dijo que en un momento de desafíos para el estado de derecho en nuestros estados miembros, abordo la necesidad de hacer un puente entre la persuasión política y los procedimientos específicos de infracción, por un lado, y lo que llamo la ´opción nuclear´ del articulo 7º del Tratado, es decir la suspensión de los derechos de un estado miembro.

Para Barroso el artículo 7º era como la teoría Mutual Assured Destruction (MAD) que se aplicaba durante la Guerra Fría, la cual, la teoría, consistía en que solo con amenazar con la bomba atómica era suficiente para mantener el status quo presente, pero ahora podemos hacer otra comparación, no con tirar la bomba o no como en el pasado, sino con su funcionamiento interior, o sea como organización.

Una bomba atómica fetén tiene un funcionamiento en dos tiempos conocido como mecanismo Teller-Ulam, que fueron quienes lo inventaron (uno húngaro y otro polaco, casualmente) donde la ruptura del átomo de hidrógeno actúa como detonante de su posterior unión de manera que luego explote todo mejor. Y precisamente a ese mecanismo hay que prestarle atención ahora que no hay bomba pero hay coronavirus que es peor, porque amenaza con destruir la salud, los valores comunes y hasta la propia Unión.

Como decía George Orwell, una autoridad en previsiones políticas catastróficas, en su articuloYou and the atomic bomb(1945), la historia de la civilización es sobre todo la historia del armamento y las épocas en las que el arma dominante es difícil de hacer o cara tienden a ser épocas de despotismo. De modo que ahora en el presente, sí equiparamos al coronavirus con la bomba, es de temer que estemos realmente ante un caso de despotismo, pero no ilustrado sino burocrático que es más feo.

Juan Carlos Barros

Abogado, consultor europeo y periodista

JUAN CARLOS BARROS es abogado, consultor europeo y periodista

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