Primer intercambio de prisioneros de guerra
Rusia continúa las operaciones militares en Georgia
martes 19 de agosto de 2008, 09:01h
A pesar de haber aceptado el plan de paz, Rusia no parece dispuesta aún a abandonar el territorio georgiano. El Kremlin ha asegurado que lo pactado era un repliegue, no una retirada, justificando así que los soldados rusos continúen atacando instalaciones georgianas y ocupando posiciones en varias ciudades de dicho país.
Así, las tropas rusas, que siguen ocupando las ciudades georgianas de Gori, Senaki y Zugdidi, prendieron fuego a las instalaciones de un campamento juvenil que había sido inaugurado el pasado mes de julio por el presidente georgiano Mijaíl Saakashvili, en la localidad de Ganmujuri, cerca de la región separatista de Abjasia.
Moscú se escuda, por tanto, en las declaraciones del subjefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, Anatoli Nogovitsin, que anunció el lunes el comienzo del "repliegue de las tropas de paz y las fuerzas de apoyo en la región". Sin embargo, afirmó sentirse incapaz de dar una fecha exacta: “Puedo asegurar cuando llegará el nuevo año, pero no puedo dar una fecha exacta para el repliegue de nuestras tropas de la zona de conflicto". "Sólo puedo decir que no saldremos tan rápido como vinimos", manifestó.
Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, que asistirá hoy en Bruselas a la reunión extraordinaria de la OTAN sobre Georgia, llamó antes de su partida a Rusia a cumplir con su palabra y retirar las tropas del territorio de este país caucásico.
Además, acusó a Rusia de intentar "socavar la democracia de Georgia, a usar su capacidad militar para dañar y en algunos casos destruir las infraestructuras y a debilitar el Estado georgiano".
Intercambio de prisioneros de guerra
Georgia y Rusia efectuaron hoy el primer intercambio de prisioneros de la guerra por el control de Osetia del Sur y Abjasia. La parte georgiana entregó a la rusa cinco militares, dos de ellos pilotos, cuyos aviones fueron derribados cuando sobrevolaban territorio georgiano.
Por su parte, Rusia entregó quince militares georgianos de diverso rango. La operación fue supervisada por representantes de la Cruz Roja y por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Georgia, Alexandr Lomaya. El canje debería haberse producido la víspera pero, según la parte rusa, las demandas presentadas por Tiflis frustraron la operación.