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BRASIL

Bolsonaro se queda sin su ministro de Sanidad en plena aceleración del Covid-19

Bolsonaro se queda sin su ministro de Sanidad en plena aceleración del Covid-19
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viernes 15 de mayo de 2020, 18:02h
Tras sólo un mes en el cargo, la falta de atención del presidente a los consejos de los expertos ha provocado la dimisión del ministro de Salud.

El 16 de abril Nelson Teich asumía el cargo de ministro de Sanidad de Brasil. Este viernes ha dimitido. El motivo es el siguiente: Jair Bolsonaro, su jefe de presidente del país, no está dispuesto a aplicar los consejos y recomendaciones pautados desde instancias nacionales e internacionales para hacer frente al coronavirus, una pandemia que campa a sus anchas en territorio brasileño.

El propio ministro anunció su renuncia en una breve nota, instando a atender a una rueda de prensa que habría de desarrollarse en esta misma fecha. Se trata de un oncólogo de referencia pero sin experiencia como gestor en la administración pública. Un tecnócrata que tomó el relevo del anterior ministro, que también dejó sus labor ante la imposibilidad de hacer entrar en razón al ultraderechista que gobierna.

Luiz Henrique Mandetta, su predecesor al frente de la cartera de Salud, intentó hacer ver a Bolsonaro que el confinamiento y las cuarentenas son los métodos más efectivos para tratar de domar la curva y expansión de contagios del Covid-19, a imagen y semejanza de la mayoría de naciones del planeta. Pero no pudo y terminó por ser cesado. Ahora ya casi han fallecido 14.000 brasileños por coronavirus y las cifras siguen disparadas.

La tendencia ha sido la siguiente: cuando Mandetta fue despedido, hace menos de un mes, el país sufría 2.000 muertos y en torno a 30.000 casos de coronavirus. El horizonte se ha nublado al máximo, con Bolsonaro abandonando del todo su retórica bromista y anestésico sobre la amenaza que suponía el virus de Wuhan. Ya no llama (tanto) a que la población de manifieste con alegría en las calles y siga en sus puestos de trabajo con normalidad. Los cálculos fijan el posible pico en junio.

Pero, es que las fricciones entre Teich y el presidente de Brasil no se han limitado a las cuarentenas. Otro de los grandes caballos de batalla es el uso de la cloroquina para tratar a los pacientes de coronavirus. Bolsonaro está convencido de la efectividad de dicho medicamento antipalúdico para aliviar y sanar los síntomas del Covid.19, aunque se haya refutado sobradamente que esa conclusión es un error. Los dos ministros cesados en menos de un mes sólo autorizaban su aplicación a los pacientes terminales. Pero Jair también defiende su uso en aquellos que presentan síntomas leves. Una barbaridad a ojos de su odiada Organización Mundial de la Salud.

Teich, que no ha aguantado más su condición de títere, a pesar de regir el ministro más relevante en una crisis sanitaria, ya había denunciado que Bolsonaro no le consultaba para nada a la hora de declarar como "actividades esenciales" a los gimnasios, peluquerías y salones de belleza. El ministro, su equipo de trabajo y los técnicos de su despacho se enteraron de aquella medida en la misma rueda de prensa en la que Bolsonaro la hizo pública. Y tuvo que morderse la lengua frecuentemente, ante la continuada violación de la distancia de seguridad efectuada por el propio presidente del país.

En el día en que Brasil batió su récord de nuevos contagios diarios (15.305), Teich se limitó a exponer que "la vida está hecha de elecciones y hoy elegí salir". Y compartió con todos que deja un "plan listo" para "auxiliar" a estados y municipios en el combate al coronavirus, con medidas de confinamiento apoyadas por muchos de los gobernadores que en este día se han quedado estupefactos y han criticado con dureza la gestión de Bolsonaro. Mandetta se pronunció inmediatamente en redes sociales así: "Oremos. Fuerza SUS (Sistema público de Salud). Ciencia. Paciencia. Fe. Quédense en casa".

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