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GIRAN LAS PUERTAS

martes 09 de junio de 2020, 14:27h
Pedro Sánchez ha hecho lo mismo que sus antecesores en la presidencia del Gobierno. Pero con mayor cinismo...

Pedro Sánchez ha hecho lo mismo que sus antecesores en la presidencia del Gobierno. Pero con mayor cinismo, con más descaro. Ha girado las puertas para acomodar al otro lado, con copiosos honorarios, a dirigentes de su partido.

Los casos más escandalosos, según Paloma Cervilla en ABC han sido los de José Montilla y José Blanco, en Enagas, con retribuciones de 160.000 euros anuales, amén de otras prebendas y mamandurrias. Beatriz Corredor, que fue ministra de Vivienda, percibe cada año 546.000 euros por su trabajo en Red Eléctrica. El nuevo presidente de Paradores, Oscar López, exportavoz en el Senado, se ha aupado con 170.000 euros de sueldo y le siguen de cerca, entre otros, Elena Salgado, exvicepresidenta del Gobierno; Juan Manuel Serrano, exjefe de Gabinete del César Sánchez; Trinidad Jiménez, exministra de Asuntos Exteriores; Manuel Sebastián, exministro de Industria… y tantos otros de menor rango, pero de altas exigencias.

Para todos ellos, las puertas que Pedro Sánchez prometió bloquear han girado ágilmente con cinismo y sin cautelas para escándalo de aquellos que creían en la seriedad del programa del líder socialista. La última pirueta en favor de su amigo del alma, arquitecto y jugador de baloncesto, han elevado al cubo el cinismo sanchista. Las cartas, en fin, están echadas. Ya sabemos que Pedro Sánchez no actuará como prometió. Aún más: seguramente hará girar las puertas con mayor prodigalidad que sus antecesores. El pueblo español está harto de los abusos de sus dirigentes y, desde hace muchos años, sitúa a los partidos políticos, en el segundo o tercer lugar entre los 10 más grandes problemas que acosan a los españoles.

A Pedro Sánchez no solo no se le cae la cara de vergüenza por incumplir lo prometido, sino que se exhibe en televisión con la mayor arrogancia ante una opinión pública estupefacta que no olvida, para mayor inri, esta circunstancia: el presidente del Gobierno ocupa la silla curul de Moncloa con el menor número de diputados de la entera historia de la democracia española.