El PP ha presentado una moción en la que se insta al Gobierno a "romper inmediatamente" con el proceso de negociación bilateral establecido con la Generalidad de Cataluña a través de la mesa de diálogo que se constituyó el pasado 26 de febrero y tanto Vox como Ciudadanos han manifestado ya su apoyo.
La iniciativa se votará este miércoles y ha despertado las críticas del resto de partidos, que han cuestionado muchas de sus afirmaciones, como por ejemplo que la mesa de diálogo con Cataluña sea "inconstitucional". De esta forma, lo previsible es que la moción sea rechazada con los votos en contra de PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, junto con JxCAT y los partidos del Grupo Plural.
Además, el PP reclama que el Gobierno declare su "compromiso inquebrantable" con la democracia y la Constitución y comprometerse a mantener las relaciones con la Generalidad "en el marco constitucional", así como revocar el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general del Estado.
La diputada del PP Edurne Uriarte ha comparado el conflicto catalán con el conflicto racial y ha acusado al Gobierno de intentar dar la misma "legitimidad moral" a quienes respetan la Constitución y los que se las saltan, algo que no se le ocurriría hacer con los "racistas y los antirracistas". A su juicio, el problema con Cataluña se ha prolongado porque la izquierda y la "ultraizquierda" llevan años premiando la ruptura de la leyes democráticas y ahora están directamente negociando un "proceso constituyente" con los independentistas catalanes, frente a los que ha propuesto un "patriotismo constitucional".
El diputado de Vox Ignacio Garriga ha ido más allá y ha acusado a Pedro Sánchez de ser un "presidente criminal" y de cometer "traición" por el diálogo con Cataluña, ya que asegura que está dispuesto a romper España con tal de mantenerse en el poder. Al mismo tiempo, ha acusado al PP de haber sido, junto con el PSOE, "cómplices y culpables" del conflicto catalán porque durante años han estado pactando desde el Gobierno central con los separatistas catalanes.
Desde Ciudadanos, el diputado Guillermo Díaz también han hablado de traición, la "de clase" que cree que va a perpetrar el PSOE si acude a la mesa de negociación, ya que ve "incompatible" ser de izquierdas y participar en ella.
Para el diputado del PSOE José Zaragoza es el PP el que quiere "privatizar" y "apropiarse" de la Constitución a la manera de unos "nuevos Torquemada" porque siempre que se van a la oposición "suben al monte" y no aportan ninguna solución al conflicto catalán. En su intervención ha replicado a la acusación de Vox de que Sánchez no va a dejar "nada de España", que lo que quieren los socialistas es que no quede nada de la España de este partido "la del franquismo, la homofobia, la xenofobia y el machismo".
Gabriel Rufián, el portavoz de ERC, se ha referido a la moción del PP como "la canción del verano, por mala, repetitiva y porque siempre vuelve" como un tema habitual de este partido en temporada estival. "Espero que no haya una Constitución que no reconozca una reunión política, porque entonces ¡menuda Constitución!", ha argumentado al rechazar la supuesta falta de "anclaje constitucional" de la mesa de negociación. Y ha concluido que "el peligro para la democracia" es el PP.
También el presidente del grupo de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, ha planteado cómo va a ser inconstitucional que dos Gobiernos democráticos se sienten a negociar, y ha instado al PSOE a ser valiente frente a los "insultos y amenazas" de la derecha porque "sin pacto no hay solución, pero sin urnas tampoco".
El diputado de JxCAT, Jaume Alonso-Cuevillas, en representación del Grupo Plural, se ha opuesto igualmente a la moción del PP, aunque ha dicho a este partido que no se preocupe demasiado por la mesa de diálogo porque "no la cree nadie", ni su partido, ni el PSOE y ERC, aunque ha defendido que no hay que levantarse de ella.
Para el portavoz del PNV, Aitor Esteban, precisamente lo que teme el PP es que la negociación con Cataluña dé frutos, que es lo que esperan "la mayoría de los demócratas", mientras Vox se dedica a poner etiquetas de "enemigo de España" lo que es "puro fascismo", ha advertido.