La franquicia acaba de contratar a una profesora de la UCLA para convertirse en una organización "antirracista".
La organización de la NBA ya ha fijado el calendario para completar la temporada regular y y desarrollar por playoffs por el anillo del curso paralizado por el coronavirus. Hace días se concretó este problemático asunto, con un protocolo claro para los jugadores cuyos equipos competirán en ese particular cierre circunscrito al territorio de Orlando, Florida. Pero hay un sector importante de profesionales que no están dispuestos a comparecer en estos momentos de batalla por los derechos civiles de los afroamericanos.
Los Angeles Lakers, curiosamente, contiene a las dos facciones mayoritarias. La que quiere jugar y pelear por el título, liderada por LeBron James; y aquella que considera que las protestas por el asesinato policial de George Floyd ha causado un punto de inflexión mucho más importante que el baloncesto. En este segundo grupo figura como uno de sus portavoces el defensor Avery Bradley y su también compañero en el franquicia angelina Dwight Howard. Los dos se han añadido a la campaña de boicot ideada por Kyrie Irving.
Así las cosas, con la temperatura creciendo en torno a este asunto, este viernes se ha sabido un lamentable hecho. La propietaria de los Lakers, Jeanie Buss -hija del patrón que construyó una dinastía allí-, ha recibido una carta con insultos racistas y contra la mujer. La dirigente encargada de limpiar el cuerpo directivo que hipotecó el futuro deportivo de la franquicia -'Magic' Johnson, Mitch Kupchack y su hermano Jim Buss se fueron- y de atraer a 'King' James y a Anthony Davis ha compartido semejante texto para denunciarlo.
"Querida puta", comienza el escrito recibido por la dueña de los Lakers. "Después de 60 años siendo un gran seguidor de los Lakers, ahora digo que al infierno con estos negratas traidores y sobrepagados de la NBA. Vete al infierno y júntate allí con Kobe Bryant", se sigue leyendo en la carta. Desde las redes sociales la mandataria ha publicado el documento y ha añadido su reflexión al respecto.
"Después de pensarlo mucho, he decidido compartir esta carta que recibí el lunes para que todo el mundo pueda ver que el odio es real y está ahí, en la calle. Esto está pasando en el mundo hoy. Es real, existe. Joe (el tipo que habría mandado la carta): ¿mandar esta carta te hizo sentir mejor? En realidad lo único que hiciste fue malgastar tu tiempo, tu energía y tus sellos", argumenta.
Y sentencia del siguiente modo su razonamiento tras sentirse ofendida: "¿Por qué no te miras en el espejo y afrontas las cosas horribles que hay en ti? He recibido durante años mensajes como este y siempre he optado por ignorarlos. Pero ya no. Hoy es juneteenth (día conmemorativo de la liberación negra de la esclavitud) y pido a mis amigos blancos que se unan y que afronten que en nuestro país y en el mundo hay racismo. Y se esfuercen por dejar de ignorarlo. Todos tenemos que ser mejores".
LeBron James, crítico con la postura de sus colegas que reclaman parar el baloncesto hasta que se consigan mejoras para la comunidad afroamericana -también en este deporte, en la cancha y en los despachos-, ha atendido a esta publicación limitándose a publicar un "Te quiero Jeanie" escueto. Justo esta carta deleznable ha arribado después de que los Lakers hayan contratado a Karida Brown -profesora de sociología y estudios afroamericanos en UCLA- para ocupar el cargo de directora de acción por la igualdad racial. Esa franquicia quiere pasar de ser "no racista" a identificarse como "antirracista".