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MMA

UFC 251. Usman amplía su legado ante un Masvidal vaciado de mística

UFC 251. Usman amplía su legado ante un Masvidal vaciado de mística
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domingo 12 de julio de 2020, 16:41h
Volkanovski volvió a derrotar con polémica a Holloway y Yan aplastó al mítico Jose Aldo para heredar el trono de Henry Cejudo.

Dana White lo consiguió. El empresario prometió que el coronavirus no pararía las actividades de la UFC y lo ha logrado. Es más, tras meses de preparación este domingo ha podido rubricar un hito histórico en el deporte internacional, su obra maestra al frente del transatlántico de las artes marciales mixtas (MMA, por sus siglas en inglés). En esta madrugada se desarrollaría el UFC 251 en la 'Fight Island', un complejo privatizado para los eventos de esta compañía en la Yas Island, Abu Dhabi. La burbuja de seguridad ideada frente a la pandemia.

El Flash Forum recibió un cartel con tres peleas con cinturones en juego. Una barbaridad que reuniría al pasado, presente y futuro de la élite de los artistas marciales. La cita, que fue aplazada desde el 6 de junio inicial (estaba prevista para Perth, Australia) hasta este 12 de julio, sacó lustre a la capacidad organizativa de White. El directivo se aseguró un complejo de 11 kilómetros dentro de la mencionada isla, por el que pasarán más de 2.500 personas, todas ellas relacionadas con la UFC. Sin público, con cuarentena para los trabajadores que vivirán allí y controles continuados para todo el personal -peleadores incluidos-.

Se trata de una hazaña que, encima, ha logrado capturar a Jorge Masvidal. El guerrero de ascendencia latina había roto con Dana White porque pedía más dinero por contrato, pero el positivo por coronavirus de Gilbert Burns abrió un hueco en la lucha principal contra Kamaru Usman, por el título del peso welter. En esa tesitura, el gestor convenció a Masvidal, el nombre más potente de 2019 -año en el que arrasó con récord a Askren, tumbó a Till y tocó techo ganando a Nate Díaz- y favorito del público, para participar en la primera cita de la 'Isla de la Lucha'. Y, tras 48 peleas y más de tres lustros de trayectoria, gozar de una oportunidad para proclamarse campeón.

Eso sí, no le quedó a esta estrella un intervalo preparatorio decente. Tuvo que activarse y ponerse a punto en siete días. Asumió lo que eso conlleva, teniendo en cuenta que se mediría al defensor del título, el abrasador nigeriano Usman. Pero su competitividad es conocida desde que asomó hace dos décadas en las peleas callejeras de Miami y su estilo anárquico e impredecible trastocarían el planteamiento de Kamaru. Sólo quedaba por comprobar si la condición física ejercería como un elemento decisivo en este choque más que esperado. Con el calor extenuante emiratí como marco de todo.

El rebelde latino prendió la mecha conectando frenéticas combinaciones en el inicio, llegando a obligar al africano a frenar el ritmo buscando el suelo. Comenzó Masvidal como un relámpago, mas en el segundo cayó en la red de control y el grappling de 'La Pesadilla Nigeriana'. La erosión sufrida sólo le dio para aterrizar un codazo, nada más. Llevaba camino de contaminarlo todo el clinch de Usman, pegajoso y exigente. Y la experiencia del estadounidense le condujo a leer una acción ilegal ajena para reponer su fuelle en el tercero. Aunque el viento le soplaba en contra, con codazos decorando ya sus cejas.

Sin energía, 'The gamebred' susurraba no encontrar soluciones para escapar del fango y dictar el pentagrama desde su anarquía creativa. El cuarto round se esfumó con un paisaje muy similar, con lo que al representante de Miami no le quedaba otra que noquear a Kamaru en el quinto. Debía ir a tumba abierta para que no se le diluyera el romanticismo de luchar, al fin, por la gloria. Impotente, sólo alcanzó a evitar la sumisión y a tirar de orgullo en la bajada del telón. Murió de pie, contra todo pronóstico, aguantó, pero Usman (17-1) defendió su corona por decisión unánime.

Antes, y como segundo plato fuerte de la noche, compareció el patrón del peso pluma desde diciembre de 2016 hasta finales de 2019, Max Holloway. El icónico peleador de Hawai se examinaría contra aquel que le bajó del trono y que llegó a la isla de Yas con el cinturón puesto, el australiano Alexander Volkanovski. En la revancha del cataclismo acontecido hace siete meses. Había dudas sobre la sabiduría de Holloway para ajustar los problemas sufridos en su anterior combate y 'Blessed' las resolvió de inmediato. Mandó al oceánico al suelo dos veces antes del tercer asalto -patada en la cabeza y combinación de puñetazos-, exhibiendo el renacer de su confianza.

Volkanovski se limitó a tratar de talar el árbol con patadas bajas y a esperar hasta encajar puños determinantes. No encontraría el centro y sufriría para acortar la distancia rápido y ante la mezcla de lanzamientos que le venía, incluidos rodillazos punzantes. El luchador con más victorias y finalizaciones en la historia de esta división se imponía hasta el despertar del aussie, en la mitad del tercer round. A esta altura pudo desestabilizar algo a su contrincante, embocando algunos ganchos relevantes, e igualó la relación de fuerzas.

Aparentaba mejor condición el australiano en el cuarto, si bien el talento de Holloway le permitió salir a flote. Y en el quinto Volkanovski aceleraría, urgido desde su esquina, ya que consideraban que iban perdiendo a los puntos. Desató una tormenta el vigente campeón, mas el americano se revolvería y los jueces, de nuevo, decidirían su suerte. Se quejó el de Hawai en diciembre del resultado y prometió volver al trono. Pues bien, no llegó a la orilla en su esfuerzo -training session realizada por vídeoconferencia- y la decisión dividida afianzó el dominio en este peso del oceánico (22-1), en un nuevo desenlace rebosante de polémica. Completó su primera defensa del cinturón. Lejos de generar consenso.

Por último, José Aldo, la leyenda del peso pluma (reinó en esta división desde 2009 hasta 2016), volvió a escena. Lo hizo en el peso gallo, para batallar contra el ruso Petr Yan por el cinturón de dicha categoría, después de la inesperada jubilación de Henry Cejudo. El brasileño, de 33 años, quería demostrar que su clase sigue vigente en el presente, a pesar de venir de dos derrotas seguidas en el pasado año. Pero aguantaría el intercambio táctico sólo hasta el final tercer asalto y en el quinto sería derrotado por KO técnico.

Yan (15-1) respondió a cada ataque de un luchador que sólo hizo daño cuando lanzó sus paradigmáticos truenos a las piernas del rival. El favorito avisó al 'Rey de Río' al final del primer round, cuando le mandó a la lona y dobló con un cañonazo a las costillas. Ahí, el ruso desaprovecharía su oportunidad y el carioca crecería, pero a medida que la gasolina se fue escapando Aldo aflojaría su buena defensa. El estiloso boxeo del nuevo campeón mandaría y remataría su senda con una paliza que sólo fue alargada por la tardanza del árbitro en detener la brega.

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