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OCTAVOS

Europa League. El Sevilla alecciona a la Roma y entra en cuartos | 2-0

Europa League. El Sevilla alecciona a la Roma y entra en cuartos | 2-0
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jueves 06 de agosto de 2020, 23:16h
Un primer tiempo imperial del equipo de Lopetegui bastó para sentenciar el pase.

Sevilla y Roma se citaron este jueves, en Duisburgo (Alemania), para medir sus fuerzas. Se trataba de la eliminatoria estrella de los octavos de final de la Europa League. De hecho, enfrentaba a dos de los equipos en mejor estado de forma de LaLiga y la Serie A, un envite en el que el patrón de la antigua UEFA (ya clasificado para la Liga de Campeones) se examinaría ante una delegación italiana que sólo le quedaba ganar todos los partidos y alzar el trofeo para competir en la próxima edición de Champions.

Así las cosas, con la ambición por las nubes, Julen Lopetegui reprodujo su esquema conocido, con Banega y Joan Jordán dirigiendo, Ocampos y Suso desbordando, y Youssef En-Nesyri en punta. Apostó por la movilidad en el ataque, relegando a Fernando, Diego Carlos y Koundé el cuidado del meta Bono, con Reguilón y Jesús Navas en los laterales largos. Y Paulo Fonseca, en su caso, puso en el verde a Mhkitaryan, Zaniolo y Dzeko, en un once al que no accederían los talentosos Carles Pérez, Diego Perotti, Cengiz Ünder o Lorenzo Pellegrini.

Y cuando la pelota echó a rodar lo hizo bajo el paraguas de la exhibición táctica y de calidad técnica andaluza. Los españoles saltaron al verde con una misión muy clara: ahogar la salida de pelota ajena, monopolizar la posesión, presionar y dañar. Superaron en intensidad, concentración y rigor físico a los transalpinos, abonando el terreno para que germinara la clase de sus peones ofensivos. Con Banega completando una sensacional actuación como director de orquesta.

Al séptimo minuto Lucas Ocampos avisó de la seriedad del control sevillista. El argentino, omnipresente y de una jerarquía sobresaliente, conectó un remate que rozó el gol. La estirada de Pau López -ex del Betis- sostuvo a una Roma ya muy agobiada a esa altura del prólogo. Y cinco minutos más tarde Jules Koundé remató con la cabeza una acción de pizarra, provocando el estallido del larguero. Nada escapaba del magnetismo del planteamiento y despliegue de los de Nervión. Habían desconectado a Zaniolo y, con ello, a la contra romana.

Como guinda, Jesús Navas y Sergio Reguilón mandaban en la batalla directa ante los carrileros giallorossi -Bruno Peres y Spinazzola-. Con una factura abrumadora. Tanto que en el minuto 22 el canterano del Real Madrid abriría el marcador. Reguilón controló con gran orientación, pegado a la cal, y entró en ignición. En su cambio de ritmo eléctrico fue dejando atrás rivales hasta plantarse en mano a mano ante un Pau López que fallaría con estrépito, permitiendo el más que merecido 1-0.

Con el botín y el plan pensado funcionando a pleno rendimiento, los andaluces prefirieron mantener el esfuerzo a campo completo. Y antes de la media hora Jesús Navas regateó al meta italiano pero no le dio tiempo a rematar a portería vacía. El lateral se había filtrado en una transición que anunciaba la subida de líneas de una Roma herida en su orgullo. No habían podido generar nada ni defenderse bien, con lo que adelantaron sus líneas, mostrando más ambición antes del descanso. Mas, en el 44 Ocampos les buscó las cosquillas para sentenciar. El argentino autografió una galopada para el recuerdo, en conducción, que destrozó la línea de tres zagueros rival para asistir al gol de En-Nesyri.

Con todo perdido, Fonseca introdujo en la reanudación a Lorenzo Pellegrini y a Carles Pérez. Y Mkhitaryan probó por vez primera a Bono. Los sevillistas se replegaron y pasaron a asumir un rol más especulativo, contemporizando el gasto de energía y aguardando a explotar en contragolpe. De ese retraso de filas nacieron los tímidos y nublados acercamientos de un sistema italiano que se sabía en contrarreloj, contexto en el que Dzeko, anulado por Diego Carlos, tuvo una buena opción en el 70. En cambio, sería Koundé el que firmó el 3-0, aunque anulado por el VAR. Y Banega a punto estuvo de colocar a su juego la matrícula de honor: lanzó una falta al travesaño -minuto 90-.

No cabría nada más que la expulsión del impotente Gianluca Mancini, tras consulta con el VAR y por un codazo al neerlandés Luuk de Jong. El dominio del hambriento escuadrón dirigido por Lopetegui constituyó un aviso a navegantes en la competición. Accedieron a cuartos de final por la puerta grande, asustando. Limitando a los romanos, que habían disfrutado de un buen fluir goleador en los últimos 10 partidos ligueros, a rematar sólo una vez entre palos. Dejando a la perla Zaniolo en la nada y marcando la pauta para que resplandecieran las virtudes propias. El rey de la Europa League está de vuelta en el momento adecuado.

- Ficha técnica:

2 - Sevilla: Bono; Jesús Navas, Koundé, Diego Carlos, Reguilón; Fernando, Joan Jordán; Ocampos (Franco Vázquez, m.96), Éver Banega, Suso (Munir, m.67); y En-Nesyri (De Jong, m.93).

0 - Roma: Pau López; Mancini, Ibáñez, Kolarov (Gonzalo Villar, m.78); Bruno Peres, Cristante, Diawara (Carles Pérez, m.57), Spinazzola; Mhkitaryan, Zaniolo (Pellegrini, m.57) y Dzeko.

Goles: 1-0, M.22: Reguilón. 2-0, M.44: En-Nesyri.

Árbitro: Björn Kuipers (Países Bajos). Expulsó con roja directa en el minuto 97 al jugador del Roma Mancini (m.97), por una darle un codazo a un contrario. Además, amonestó a los romanistas Kolanov (m.48+) y Pellegrini (m.86) y los sevillistas Diego Carlos (m.61) y Joan Jordán (m.92).

Incidencias: eliminatoria de octavos de final de la Liga Europa disputado a partido único y a puerta cerrada en el estadio MSV Arena de Duisburgo (Alemania). Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la pandemia de la covid-19.

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