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PRIMER BANCO

CaixaBank y Bankia avanzan hacia la fusión

CaixaBank y Bankia avanzan hacia la fusión
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(Foto: Efe)
EL IMPARCIAL
viernes 04 de septiembre de 2020, 19:27h
El rechazo de Podemos a la operación provoca una nueva crisis en el Gobierno.

Si el dinero manda, es una buena noticia que la Bolsa española haya respaldado con fuertes subidas CaixaBank y Bankia las negociaciones para una fusión, aunque la posible operación suponga un nuevo enfrentamiento en el seno del Gobierno de coalición. No se puede olvidar que el Estado es dueño de casi el 62% de Bankia a través del FROB y desde Podemos ya tachan de “preocupante” la fusión.

Los dos bancos han reconocido que negocian para lo que, según los expertos, sería la absorción de Bankia por parte de CaixaBank mediante canje de acciones y se entiende que la fusión cuenta con el visto bueno del Ejecutivo.

La operación, aún no concretada, pero que sería la de mayor envergadura en el sector en las últimas dos décadas, ha suscitado infinidad de reacciones en el sector financiero, sindical y, cómo no, político. El nuevo banco resultante sería el primero español por activos con más de 650.000 millones (CaixaBank cuenta con 445.00 millones y Bankia con más de 218.000 millones), pero no todos lo ven con buenos ojos.

Aunque los expertos financieros valoran que la futura entidad financiera tendrá un nivel de solvencia óptimo para ayudar a recuperar el tejido empresarial perdido por la crisis económica provocada por la pandemia de la Covid19, desde el ámbito sindical se ha manifestado ya la preocupación por las plantillas de los dos bancos, que juntos superan los 44.000 empleados.

Discrepancias en el Gobierno

Del mismo modo, mientras el Gobierno dice que buscará "la optimización de su capacidad de recuperación" de las ayudas y que el FROB analizaría la operación desde la perspectiva de generación de valor, en Podemos se lamentan de que se han enterado de este movimiento por la prensa, tachan de "preocupante" la fusión y se han mostrado en contra de la salida del Estado del capital de Bankia.

Mientras el Ministerio de Asuntos Económicos ha recordado que el Ejecutivo siempre ha insistido en que la prioridad es proteger el interés general de los españoles, maximizar el valor de la participación pública y reforzar la estabilidad financiera del país, en Podemos lamentan que la fusión profundiza en la concentración del sector bancario e impacta de forma negativa en el empleo.

El secretario de Economía y secretario de Estado de Derechos Sociales de la formación morada, Nacho Álvarez, ha recordado que el Estado debe proteger a los contribuyentes que rescataron con 24.000 millones de sus impuestos la entidad. Para la formación que lidera el vicepresidente del Gobierno, Bankia puede ser el embrión de una banca pública, que es lo que necesita, consideran, el tejido productivo español.

Una operación empresarial

Al respecto, el PP ve positiva la fusión, pero su vicepresidenta de Sectorial, Elvira Rodríguez, pide que se haga con transparencia y protegiendo a clientes y trabajadores, pero también ha dicho que pese las "insinuaciones marxistas de una parte del Gobierno sobre la banca pública" este tipo de operaciones constituyen "una garantía" para que fluya el crédito y se logre un entorno de mayor solvencia.

También en el partido de la calle Génova, José Luis Martínez-Almeida opina que la operación "se debe regir por criterios estrictamente empresariales", sin olvidar que el Estado tiene una importante participación accionarial y debe "poder recuperar la inyección de liquidez" que hizo en la antigua Caja Madrid.

En Vox, su secretario general, Javier Ortega Smith, considera que los españoles quieren que el sistema financiero "sea fuerte y solvente" para resistir la crisis, pero pide que se no vuelva a meter "la mano", como le ocurrió a Caja Madrid, cuando la participación pública convirtió la entidad en "el chiringuito financiero de algunos partidos".

Por el contrario, Anticapitalistas y Más País han exigido al Gobierno que evite la "privatización encubierta" de Bankia y han recordado también su rescate con dinero público.

Número uno en España

La unión de CaixaBank y Bankia daría lugar a la principal entidad financiera del país, por delante del Santander y BBVA. La unión generaría fuertes sinergias por su complementariedad, supondría el cierre de miles de sucursales y un ajuste importante de plantilla que le permitiría reforzar su posición ante la situación generada por la covid-19.

Por activos, el banco resultante controlaría el 23% del mercado español, frente al 15% de cuota de su máximo perseguidor, el BBVA; en tanto que su cuota en préstamos sería del 26%, frente al 15% del Santander, y en depósitos del 4%, seis puntos más que la entidad presida por Ana Patricia Botín (18%), según datos del primer trimestre comparados por Citigroup.

Su complementariedad generaría sinergias de unos 700 millones de euros al año, según Citigroup, que calcula que con la operación, Fundación La Caixa, actual máximo accionista de CaixaBank, tendrá el 30% de la nueva entidad, y el FROB, el 17%.

Pese a las peticiones de la Generalidad de Cataluña, se da por hecho que la sede de la nueva entidad se quedará en la ciudad de Valencia, que es donde la tienen actualmente tanto Caixabank como Bankia. Además, ya ha transcendido que el presidente de la nueva entidad resultante será José Ignacio Goirigolzarri y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar.

Los analistas financieros tienen claro que este movimiento anunciado en el sector es el primero de otros que están por venir dada la necesidad de cambios estructurales. Los bancos españoles ven cómo se reducen sus márgenes de negocio por la congelación de los tipos y tienen, además, que afrontar una oleada de morosidad debido a la crisis económica del coronavirus por lo que se esperan movimientos en otras entidades como Santander, BBVA, Banco Sabadell o Liberbank.

Ahora, una vez termine el proceso de due diligence debe redactarse un documento con los términos de la fusión que tendrán que ser aprobado por los Consejos de Administración de las dos entidades participantes y después por la Junta General de Accionistas. Finalmente, la fusión tiene que ser aprobada por el Banco de España y el Banco Central Europeo al tener uno de los bancos un importante accionariado del Gobierno.

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