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ETAPA 21

Tour de Francia. Bennett conquista París en la coronación de Tadej Pogacar

Tour de Francia. Bennett conquista París en la coronación de Tadej Pogacar
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domingo 20 de septiembre de 2020, 23:49h
El irlandés subrayó su maillot verde en el día en que la perla eslovena saboreó la gloria. Clasificaciones

Este domingo se ha abierto una incógnita trascendental en lo que a ciclismo se refiere. ¿Ha empezado la era de Tadej Pogacar? La estrella eslovena de 21 años fue coronado en los Campos Elíseos como el campeón del Tour de Francia 2020, tras haber firmado una exhibición legendaria en la contrarreloj de este sábado. Tal fue la gesta que cosechó, de golpe, el maillot amarillo, el de la montaña y el de mejor joven. Y se apuntó tres victorias de etapa en su primera participación en la Grande Boucle.

Al instante se convirtió en el ganador de la ronda francesa más joven desde que, en 1904, se impusiera el francés de 19 años Henri Cornet. Su posición en lo alto del podio parisino, con sus otros dos maillots colgados de una percha, corresponden a una estampa sólo igualada en la historia de la centenaria carrera por un nombre tan grueso como el de Eddy 'El Caníbal' Merckx. El belga consiguió en 1969 acumular tres jerseys. Es decir, el juvenil del UAE Emirates festejó este fin de semana un rendimiento de otra época.

"Cuando llegamos al Tour con mi equipo no pensábamos en ganar el Tour, era un sueño, pero a veces los sueños se hacen realidad", aseguró tras cruzar de amarillo la línea de meta. "Cuando me dijeron ayer que podía ganar tuve un sentimiento indescriptible. Era una locura tras una aventura increíble. Creo que todavía no me doy cuenta y que me van a hacer falta semanas para que lo digiera", añadió.

Lo que sí se ha remarcado con mayúsculas es el cambio de mando en este deporte. El hecho de que el Ineos relegara a otras carreras a Chris Froome y a Geraint Thomas para otorgar todos los galones a Egan Bernal (23 años y ya con un Tour ganado) anticipaba la dirección que ha tomado el viento. Porque en esta edición de la prueba más trascendental han dominado los abanderados del relevo generacional. Pogacar, Wout van Aert, Caleb Ewan, Søren Kragh Andersen, Marc Hirschi o Lennard Kämna fueron protagonistas.

Van Aert (26 años) ejerció de gregario de lujo de Primoz Roglic -segundo en el podio y gran derrotado-, amén de apuntarse dos victorias de etapa; Caleb Ewan (26 años) pudo arañar a los esprinters ilustres los triunfos en Sisteron y Poitiers; Søren Kragh Andersen (26 años) rindió como sensacional rodados para ganar en Lyon y en Champagnole; Marc Hirschi (22 años y protegido de Fabian Cancellara) se fue con una victoria en Sarran y múltiples ataques; y Lennard Kämna (24 años) se reivindicó como finalizador imperial, desde una fuga, en Villard-de-Lans.

Todos ellos brillaron y derribaron la puerta, junto al campeón del Tour, para arrinconar a los veteranos pomposos y a los favoritos en cada disciplina. También Nans Peters (26 años), Daniel Felipe Martínez (24 años), Miguel Ángel 'Supermán' López (26 años) pescarían triunfos de etapa, peleando este último también por el tercer escalón del podio que se le escapó el penúltimo día. Se trata de la nueva hornada que ya está aquí. Y muchos se preguntan qué habría ocurrido si Remco Evenepoel (20 años) no se hubiera caído por un puente en Il Lombardia. El futuro, sin duda, es de todos ellos.

En esta festividad de la sangre nueva se coló el irlandés Sam Bennett (Deceuninck Quick Step). Lo hizo como vencedor al esprint de la vigésima primera y última etapa, por la calles de París. Y además, en condición del maillot verde que tomó el relevo de Peter Sagan -que ha vencido siete veces dicha clasificación, aunque en esta oportunidad ha sucumbido de largo-. Bennett se evidenció implacable también en la jornada de la Isla de Ré y mereció ser honrado este domingo frente al Arco del Triunfo.

El representante del Deceuninck, que también venció por medio de un Julian Alaphilipe fuera de forma, se pudo colar triunfal cuando la carretera no se empinaba. Y es en los puertos y en las rampas más complicadas también se escenificó el cambio del paisaje. El Ineos -otrora Sky- fue constreñido a soportar la pujanza de un Jumbo Visma colosal, que casi llevó en volandas a Roglic al oro. Con Van Aert, Tom Dumoulin, George Bennett, Tony Martin, Robert Gesink y, sobre todo, Sepp Kuss constituyeron un tren inabordable. Sólo permeable ante los ataques del rebelde Pogacar.

Y la propia organización del Tour también mudó algo la piel de la carrera, quién sabe si siguiendo la senda esbozada por La Vuelta. Pensaron los gestores de la carrera francesa que en sus trazados también se exprime más espectáculo si se acorta el kilometraje. Tanto de las etapas como de los puertos, eligiendo, además, ascensiones más explosivas en cuanto al desnivel de sus rampas. Y el resultado, condicionado por el parón provocado por el coronavirus, depararía una traca fabulosa en los Alpes. Con una igualdad poco habitual en lo concerniente a la clasificación general.

El ciclismo español rozó el triunfo de etapa con Jesús Herrada y se llevó el gran premio del Movistar Team, que volvió a subirse al podio parisino como el mejor equipo. Es el tercer año consecutivo en el que la estructura de Eusebio Unzue es condecorado con dicho galardón. Y su líder, Enric Mas, acabaría con una más que prometedora quinta plaza. Justo por detrás de un Mikel Landa orgulloso pero sin las piernas anheladas. Alejandro Valverde, con 40 años, rozó el Top 10 y Pello Bilbao y David de la Cruz resplandecieron en la montaña. La nota negativa fue el abandono sufrido por Mikel Nieve, que se cayó y se retiró por vez primera en las 19 participaciones en carreras de tres semanas que acumula.

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