El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó este lunes el hospital militar en el que ingresó el viernes pasado por coronavirus. Trump salió por su propio pie por la puerta principal del Centro Médico Walter Reed de la Marina para subirse en el vehículo que lo llevaría hasta el helicóptero presidencial, el "Marine One", que lo trasladó de nuevo a la Casa Blanca pese a que su equipo médico asegura que "no está fuera de peligro".
"¡Me siento realmente bien! Que no os asuste el Covid. No dejéis que domine vuestra vida", declaró en su Twitter horas antes el mandatario estadounidense, antes de presumir de que "bajo la Administración Trump, hemos desarrollado grandes medicinas y conocimientos". "¡Me siento mejor que hace 20 años", concluyó.
El equipo médico asegura que el presidente estadounidense no tiene fiebre desde hace 72 horas y que sus niveles de oxígeno son buenos, por lo que podrá seguir el tratamiendo con Remdesivir y esteroides en la Casa Blanca, donde seguirá controlado.
El presidente es de los primeros pacientes conocidos de COVID-19 a los que se ha suministrado una combinación de tratamientos potentes como el cóctel experimental de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron que recibió el viernes; el antiviral Remdesivir y el esteroide dexametasona.
Su médico personal, Sean Conley, reconoció que el mandatario "no está fuera de peligro" y que se encuentra de hecho en un "terreno no explorado" por otros pacientes de la COVID-19 debido al tipo de tratamiento que ha recibido.
Trump ingresó el viernes por la tarde en la suite presidencial del hospital Walter Reed tras dar positivo por la Covid-19 y experimentar una caída en el oxígeno en sangre y fiebre.
En Estados Unidos, el número de fallecidos por coronavirus hasta la fecha es de 209.938 personas.