Nuevas restricciones de la Generalidad para contener el incremento de contagios de coronavirus en Cataluña. Se limitará el aforo del pequeño comercio hasta el 30%, los gimnasios al 50%, además del cierre de bares y restaurantes durante 15 días.
Además, se suspenden las clases presenciales en la Univerisdad y todas las competiciones deportivas catalanas no profesionales.
Las medidas de la Generalidad llegan cuando la situación de la epidemia sigue empeorando en la comunidad autónoma. En las últimas 24 horas se han registrado 1.620 nuevos contagios, 23 fallecidos y 40 nuevos hospitalizados, con lo que ya son en total 1.024 los pacientes ingresados, 189 de ellos en la UCI, el mismo número que había el 26 de mayo.
Según los datos de la evolución epidemiológica actualizados este miércoles por el Departamento de Salud, el índice de crecimiento potencial o riesgo de rebrote (EPG) sigue subiendo y se ha situado en 362,1, un total de 24 puntos más que ayer, con una velocidad de reproducción de la enfermedad de 1,37, cuatro centésimas más que la víspera, es decir, cada infectado contagia de media a más de una persona.
El total de casos confirmados de coronavirus desde el inicio de la pandemia es de 189.194, lo que supone 1.620 nuevos contagios desde ayer, de los que 162.660 son positivos confirmados por PCR, 1.510 en las últimas 24 horas.
La hostelería recurrirá
La Federación Catalana de Asociaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecasarm) ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) el cierre o la limitación horaria de bares y restaurantes si finalmente el Govern aprueba la medida.
Según ha advertido la Fecasarm en un comunicado, en caso de aprobarse, la entidad solicitará al TSJC, como medida cautelarísima, la suspensión de la vigencia de la resolución, por considerarla "desproporcionada y arbitraria".
El Govern informará este miércoles de nuevas restricciones para contener lo que ya se considera "segunda explosión" de coronavirus, como suspender clases presenciales en las universidades, instar a las empresas a incrementar el teletrabajo y ampliar las restricciones de aforo y horarios a bares y restaurantes.
Ya ayer, el secretario general del Departamento de Salud, Marc Ramentol, avanzó que habrá restricciones en los aforos, las precauciones y los horarios de bares y restaurantes en toda Cataluña a partir del próximo viernes para intentar contener el avance de la epidemia.
Diversas fuentes del Govern consultadas por Efe no quisieron dar aún por confirmado el cierre de la hostelería, si bien no desmintieron esta posibilidad y admitieron que se inclinan por la medida.
Ante estas informaciones, la Fercasarm señala en un comunicado que, solo una semana después de que la Generalitat anunciara la reapertura del ocio nocturno, que quedó en "una mera intención frustrada", "nos llega hoy el preanuncio de que quiere proceder al cierre de todos los bares y restaurantes de Cataluña, algo, a nuestro entender, es totalmente insólito y desproporcionado".
Añade la entidad que, de confirmarse esa intención, impugnarán la resolución ante el TSJC, tal y como hicieron con resoluciones anteriores en la misma línea, y pedirán como medida cautelar la suspensión de la medida del cierre.
La entidad recuerda que en el primer contencioso-administrativo planteado por la Fecasarm contra una resolución similar, "el TSJC dio la razón a la patronal en cuanto a las medidas cautelares y suspendió la limitación horaria en salones de juego, casinos y bingos de toda Cataluña, así como en bares, restaurantes y bares musicales de 63 localidades".
En palabras de Joaquim Boadas, secretario general de la Fecasarm, "es evidente que la Administración no puede cerrar las actividades o reducir su horario a fin y efecto de conseguir una reducción de la movilidad, ya que es del todo desproporcionado".
Para David López, presidente de la Fecasarm, "los locales de restauración, al igual que los locales de ocio nocturno, funcionando con un 50 % de aforo, con medidas de prevención y control y con la gente sentada en mesas y sillas y en grupos reducidos, son espacios más que seguros, como cualquier otro negocio".
En cualquier caso, añade López, "mucho más seguros que las barbacoas de amigos en casas particulares, las fiestas privadas, las "raves" y botellones que han proliferado en los últimos meses".