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EXPLORACIÓN ESPACIAL

BepiColombo toma esta espectacular foto de Venus en su vuelo hacia Mercurio

Así luce la tormentosa atmósfera de Venus desde 10.000 km de altura.
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Así luce la tormentosa atmósfera de Venus desde 10.000 km de altura. (Foto: ESA/BepiColombo/MTM)
jueves 15 de octubre de 2020, 15:27h
Actualizado el: 15 de octubre de 2020, 15:40h
La misión, a cargo de las agencias espaciales europea y japonesa, acaba de completar el primero de los dos sobrevuelos necesarios para ajustar su rumbo hacia el primer planeta del sistema solar.

La misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Aerpespacial Japonesa (JAXA) BepiColombo acaba de completar el primero de los dos sobrevuelos alrededor de Venus necesarios para ajustar su rumbo hacia el planeta más interior del sistema solar, Mercurio. El momento de máximo acercamiento tuvo lugar esta madrugada a las 03:58 GMT (05:58 CEST), cuando la nave quedó a unos 10.720 km de la superficie del planeta.

La misión, lanzada el 20 de octubre de 2018, precisa de nueve maniobras de asistencia gravitatoria —una alrededor de la Tierra, dos alrededor de Venus y seis alrededor de Mercurio— antes de entrar en la órbita de este último en 2025. Durante estos sobrevuelos se aprovecha la atracción gravitacional del planeta correspondiente para alterar la velocidad y la dirección de la nave, lo que con ayuda del sistema de propulsión eléctrico de tipo solar permite a BepiColombo dirigirse a la órbita de Mercurio sin ser atraída por la enorme fuerza gravitatoria del Sol.

El primer sobrevuelo, alrededor de la Tierra, se produjo el 10 de abril de este año y nos permitió obtener imágenes espectaculares de nuestro planeta al tiempo que nos enfrentábamos al confinamiento provocado por la pandemia de COVID-19.

Un sobrevuelo controlado por teletrabajo

“Para la maniobra sobre Venus, la gran mayoría de los preparativos durante los últimos tres meses los hemos llevado a cabo por teletrabajo, con el personal mínimo imprescindible disponible in situ durante el sobrevuelo para garantizar el funcionamiento seguro de la astronave”, explica Elsa Montagnon, responsable adjunta de operaciones de la nave BepiColombo de la ESA.

El equipo presente en el centro de control de la misión de la ESA en Darmstadt (Alemania) estaba formado por cuatro miembros del equipo de control de vuelo, divididos en dos grupos durante un periodo de 36 horas, junto con un responsable de la estación terrestre y dos miembros que se sumaron poco antes del acercamiento máximo para gestionar las imágenes a medida que se descargaban.

“El sobrevuelo como tal ha sido un éxito”, confirma Elsa. “La única diferencia respecto a las operaciones normales de la fase de crucero es que, cerca de Venus, hemos tenido que cerrar temporalmente el obturador de los detectores de estrellas que esperábamos que se vieran cegados por el planeta, de forma similar a como cerraríamos los ojos para evitar mirar directamente al Sol”.

Dos de las tres cámaras de monitorización a bordo del Módulo de Transferencia a Mercurio se activaron durante las ventanas de captura de imágenes, que se extendieron desde 20 horas antes del acercamiento máximo hasta 15 minutos después. De lejos, Venus se ve como un pequeño disco en el campo de visión de la cámara, cerca del cuerpo de la nave. Durante la fase de máximo acercamiento, el planeta domina la vista, “alzándose” por detrás del mástil del magnetómetro del Orbitador Planetario a Mercurio.

Primer sobrevuelo de BepiColombo alrededor de Venus

Ciencia en progreso

Durante el sobrevuelo se activaron siete de los once instrumentos científicos a bordo del Orbitador Planetario a Mercurio, además de su monitor de radiación, de la ESA, y tres de los cinco instrumentos a bordo del Orbitador Magnetosférico de Mercurio, de la JAXA. Aunque el conjunto de sensores está diseñado para estudiar el entorno rocoso y sin atmósfera de Mercurio, el sobrevuelo supuso una oportunidad única para recoger datos científicos de gran valor en Venus.

“Tras el éxito del sobrevuelo alrededor de la Tierra, en el que nuestros instrumentos funcionaron aún mejor de lo esperado, estamos deseando ver qué nos mostrará el sobrevuelo de Venus”, reconoce Johannes Benkhoff, científico del proyecto BepiColombo de la ESA.

“Habrá que tener paciencia mientras nuestros especialistas en Venus observan detenidamente los datos, pero esperamos poder obtener algunos perfiles de la temperatura y la densidad de la atmósfera, información sobre la composición química y la cobertura de nubes, y sobre la interacción del entorno magnético de Venus con el Sol. Y el año que viene tendremos aún más resultados que este, pues sobrevolaremos el planeta a menos distancia, por lo que habrá que estar atentos”. Durante el sobrevuelo de 2021, previsto para el 10 de agosto, la nave pasará a tan solo 550 km de la superficie del planeta.

Primer vistazo a Venus de BepiColombo

El trabajo coordinado de los telescopios

El sobrevuelo de hoy también ha permitido efectuar mediciones simultáneas con el orbitador climático de Venus Akatsuki de la JAXA y su observatorio espectroscópico Hisaki, junto con observatorios terrestres, a fin de estudiar Venus desde distintos puntos de vista y a distintas escalas.

“Ahora mismo, Akatsuki es la única nave alrededor de Venus y, dada su órbita elíptica, durante el sobrevuelo de BepiColombo se hallaba 30 veces más lejos que esta, por lo que hemos podido comparar las observaciones de cerca de BepiColombo con la vista a escala global de Akatsuki”, señala Go Murakami, científico del proyecto BepiColombo de la JAXA.

“Tenemos en marcha una gran campaña de observaciones coordinadas, con participación de astrónomos profesionales y aficionados, que dará lugar a una imagen tridimensional de lo que sucede en la atmósfera de Venus, algo que no se puede conseguir con una sola nave o un único telescopio”, apunta Valeria Mangano, del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia y responsable del grupo de trabajo del sobrevuelo de Venus.

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