Los controladores del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) podrán multar, a partir del próximo 1 de enero, a las bicicletas, patinetes, motocicletas y demás vehículos de movilidad personal (VMP) de empresas “sharing” mal aparcados en la ciudad de Madrid. Las sanciones irán desde los 30 euros hasta los 200 euros dependiendo de la gravedaddel acto.
El control sobre las infracciones de estos vehículos se limitaba hasta ahora a los Agentes de Movilidad, que en 2019 interpusieron 10.428 multas a motocicletas mal aparcadas (1.177 por obstruir el tránsito peatonal y 8.651 por situarlo sobre la acera de forma antirreglamentaria); 516 a patinetes y 28 sanciones a bicicletas por situarlos en lugares no permitidos.
Los controladores del SER se sumarán a esta labor liberando a los agentes de movilidad para otras funciones y procederán a realizar sus denuncias acompañándolas de tres fotografías del vehículo mal estacionado, donde se incluirá la hora en que se comete la infracción. En el caso de los vehículos de “sharing”, la denuncia se trasladará a las empresas propietarias de los
vehículos, quienes a su vez la remitirán al usuario la sanción.
Los baremos que se manejan en el Área de Medio Ambiente y Movilidad para establecer las sanciones se desglosan en tres tramos: 30, 60 y 200 euros. La multa será de 30 euros, leve, para aquellos que estacionen la bicicleta o el VMP en un lugar no permitido o de forma antirreglamentaria. Será de 60 euros, grado intermedio, si las motos o ciclomotores están aparcadas sobre aceras inferiores a tres metros; o en lugares no permitidos de la calzada, como zonas de carga y descarga, junto a fachadas o en zonas reservadas al transporte público, y también si el vehículo está anclado de forma irregular. Por último, las faltas de máxima gravedad, aquellas de 200 euros, se interpondrán si la moto o el ciclomotor estacionado en la acera obstaculiza gravemente el tránsito de peatones.
El Ayuntamiento de Madrid está tramitando en estos momentos la modificación de la Ordenanza de Movilidad Sostenible y promueve el uso de vehículos compartidos y la micromovilidad para favorecer la movilidad sostenible y la reducción de emisiones en la ciudad, pero también recoge la eliminación progresiva del aparcamiento de motocicletas, VMP y bicicletas sobre acera,
desplazándolos a la calzada.
El Área ya ha anunciado que cuando se apruebe la modificación de la OMS a principios del año que viene se obligará a bicicletas y patinetes a estacionar en anclajes específicos, situados la mayoría de ellos en la calzada. Madrid cuenta actualmente con 1.147 aparcabicis distribuidos por la ciudad y ha adquirido otros 426 para ubicarlos en 83 puntos nuevos, que se situarán preferentemente en calzada para incrementar la seguridad vial y la accesibilidad de las aceras. En total sumará 1.573 anclajes en noviembre, incrementando casi en un 50% la presencia de esta infraestructura en la ciudad.