En su primera rueda de prensa en Madrid tras escapar de Venezuela, el líder opositor Leopoldo López ha dejado este martes dos cosas claras: que él nunca quiso dejar su país, que su intención es "regresar para liberar a Venezuela", y que el presidente venezolano "Nicolás Maduro es un asesino y un criminal". "Yo no quería salir de Venezuela, siempre lo dije; lamentablemente, las circunstancias me llevaron a esto", subrayó varias veces López, que llegó este domingo a Madrid tras abandonar su país de manera "clandestina" a través de la frontera de Colombia, después de abandonar la residencia del embajador español en Caracas.
El opositor ha calificado de "dictadura" el Gobierno de Maduro y ha insistido varias veces en que ahora lo puede decir "Nicolás Maduro es un asesino".
Aun así, lo que más ha destacado ha sido cuando ha afirmado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el que se había reunido poco antes, le había comentado que ve a Nicolás Maduro como "un dictador" y que apuesta con firmeza por unas elecciones libres y democráticas en ese país: "La posición de Sánchez es claramente que Maduro es un dictador. Hay que lograr unas elecciones libres y democráticas en Venezuela".
Así, Leopoldo López dijo que el Gobierno español "no va a reconocer las elecciones" legislativas del 6 de diciembre en Venezuela, que la Unión Europea ha pedido ya que no se celebren. "La posición de España y de Europa será la misma que en 2018, cuando las elecciones no fueron reconocidas", se mostró convencido López, para quien "la causa de Venezuela debe ser apoyada por los que creen en la libertad, la democracia y los derechos humanos".
En Ferraz
El líder opositor venezolano se reunió con Sánchez en la sede del PSOE en Madrid. "El PSOE desea una vía pacífica" a la crisis en Venezuela, "porque el pueblo venezolano debe sufrir lo mínimo", reza el mensaje del partido de Sánchez.
Leopoldo López llegó este domingo a Madrid para reunirse con su familia después de abandonar su país de manera "clandestina" por la frontera de Colombia. El Gobierno español confirmó que el líder opositor venezolano abandonó por una decisión "personal y voluntaria" la residencia del embajador español en Caracas, donde López se encontraba en calidad de "huésped" desde el 30 de abril de 2019, después de participar en un fallido levantamiento militar junto al presidente del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por unos 50 países, España entre ellos.
La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ya ha explicado que el líder opositor Leopoldo López era un "huésped de la embajada" de España en Caracas, libre de irse cuando quisiera, porque "un huésped no es un rehén".
La salida de la embajada de López ha desatado las críticas del régimen de Nicolás Maduro, que detuvo a varios trabajadores de la embajada y registró varias viviendas del personal adscrito a la legación.
González Laya ha precisado que López "ha decidido venir a España y España lo ha acogido como acoge a miles de venezolanos cada año que deciden venir a nuestro país": "Mas allá de eso, España no tiene nada mas que añadir".