El presidente del PP no se ha mostrado en absoluto partidario, como era de esperar, del proyecto de Presupuestos Generales del Estado que el Gobierno de coalición de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias quiere aprobar con el apoyo de Gabriel Rufián y Arnaldo Otegi. Así, Pablo Casado ha reprochado a los portavoces del Ejecutivo que hablen de "Presupuestos país" cuando llevan el "sello" de Bildu.
En este sentido, ha instado a Sánchez a explicar qué ha pactado con Bildu el mismo día en el que los asesinos del matrimonio Jiménez Becerril han sido acercados al País Vasco y ha recriminado al presidente del Gobierno que haya preferido pactar las cuentas con los que quieren destruir España antes que con el PP: "Hay un conflicto evidente entre su interés y el de España. O hay futuro para España o para su gobierno".
Además, ha criticado que se guarde para "un corte del telediario" el anuncio de la bajada del IVA de las mascarillas, seis meses después de que la UE lo permitiera.
Todavía en clave política, ha apuntado: "El desprecio a las víctimas, autónomos, parados y empresas quebradas no se lo vamos a permitir. Pídales perdón y tráigales unas cuentas para recuperar su futuro".
Deuda, desempleo, déficit, despilfarro y más impuestos
Dentro del área más puramente económica, Casado considera que estos Presupuestos son "papel mojado" y ha acusado a la ministra de economía, Nadia Calviño, de haberse convertido en la "doctora Simón de la economía". El líder del PP cree que estas cuentas traerán deuda, desempleo, déficit, despilfarro y más impuestos.
Entiende que los PGE son el "inicio de la austeridad y no el fin" y señala que son unas cuentas "casi calcadas a las de Zapatero" que dejaron 3,5 millones de parados y 35.000 millones en "hachazos fiscales". Y añade que prevén un 53% más de gasto cuando nos están rescatando, se permiten doblar el número de asesores, el 100% más, un 32% más para publicidad y propaganda y un 10% más de altos cargos. "777 eventuales a disposición de la maquinaria de propaganda", insiste.
Casado ha recordado que a la enmienda a la totalidad que presenta el PP se une la que han presentado la AiREF, el Banco de España y la UE y ha lamentado que en lugar de lanzar un "mensaje de reformismo", el Gobierno haya optado por "el electoralismo y el clientelismo demagógico a costa de nuestros nietos, que pagarán la deuda".
Avisa de que la deuda puede llevar a cada español a contraer una deuda de 30.000 euros con las arcas públicas y critica la subida de impuestos: son las clases medias y trabajadoras las que tienen un coche diésel, una póliza de hogar, toman bebidas azucaradas o utiliza plásticos de un solo uso.
Un suicidio para la recuperación de España
Ya en el turno de réplica, el presidente del PP ha dicho que "estas cuentas son un suicidio para la recuperación de España" y ha calificado la intervención de la ministra de Hacienda de "espectáculo, de vergüenza ajena e indignante".
Asegura que lo que vive España "no es una depresión de diván, es la que ha traído el PSOE tres veces en 25 años" y ha recordado a Sánchez que Zapatero nos dejó 9 puntos de déficit y dos más ocultos, "como usted ha ocultado en la senda que presentó a Bruselas recientemente": "Se han fundido la despensa llena que les dejamos otros. Que el PSOE rete al PP en cifras de desempleo, deuda y déficit es fascinante: 100.000 millones en deuda, 16.000 millones en la quiebra del pago a proveedores, 40.000 millones en el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y 27.000 en la tarifa eléctrica".
Para terminar, el responsable de los 'populares' ha tildado de "estrambótico" el viaje de Pablo Iglesias a Bolivia con una "agenda paralela a la del Jefe del Estado" y recuerda que la UE "no es neutral sino beligerante con los comunistas, los populistas y los nacionalistas".