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SÁNCHEZ APOYA EL CASTELLANO

sábado 28 de noviembre de 2020, 17:59h
Ofendería yo mi deber profesional de objetividad si no afirmara que en los Presupuestos...

Luis María Anson, académico de la Real Academia Española y Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, publicó en el diario El Mundo este artículo reproducido por Google y comentado en las redes sociales. Los lectores de El Imparcial lo encontrarán a continuación.

Ofendería yo mi deber profesional de objetividad si no afirmara que en los Presupuestos Generales del Estado Pedro Sánchez ha destinado varias partidas relevantes al apoyo del idioma castellano. Quien no lo hizo fue Mariano Rajoy. El expresidente del Gobierno se desentendió del mayor tesoro cultural del que dispone España. Ni siquiera se dignó visitar la Real Academia Española. Es, tal vez, el único presidente del Gobierno que no lo ha hecho en los últimos doscientos años. Pedro Sánchez sí acudió a la Academia y la verdad es que estuvo discreto y constructivo en un grato ambiente académico. Así hay que afirmarlo si no se quiere perder el sentido de la realidad, si se aspira a mantener la objetividad intelectual.

Por supuesto que no puede ser más lamentable que por el plato de lentejas de un puñado de votos circunstanciales se haya escupido en la ley Celaá sobre el idioma de Cervantes y Jorge Luis Borges.

El inglés se muestra hoy, quizá al 70%, como el gran idioma internacional. El chino padece un enjambre dialectal y además no es un idioma internacional. El español ocupa el segundo puesto en el mundo y como idioma materno es ya el primero, con sus 585.000.000 de personas que lo hablan, como ha subrayado en un espléndido texto el director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado. En la primera potencia del mundo, los Estados Unidos de América, el 82% de los estudiantes de idiomas extranjeros eligen el español. En Brasil, con sus 210.000.000 de habitantes, el estudio del idioma de San Juan de la Cruz y Pablo Neruda es, conforme a la ley 2005, de estudio obligado. En la mayor parte de las naciones europeas, el aprendizaje del español, tras el inglés, ha sustituido al francés. El idioma de Ortega y Gasset y Octavio Paz constituye, como he reiterado tantas veces, el máximo tesoro cultural de España. Nuestra nación se mueve entre los puestos 12 y 15 del mundo económico. Culturalmente se encuentra entre las cuatro primeras potencias y, unida a los países iberoamericanos, disputa el primer puesto cultural al mundo sajón.

Desde ese punto de vista, la ley Celaá es un engendro y el tiempo vendrá a demostrarlo así. Resulta injusto, eso sí, atribuir a Pedro Sánchez una actitud contra el idioma de Galdós y Vargas Llosa que es justo la contraria de la que, de forma inteligente y constructiva, ha sabido adoptar.