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ISIDRO FAINÉ, PRIMER NOMBRE DE LA BANCA ESPAÑOLA

miércoles 09 de diciembre de 2020, 09:42h
Isidro Fainé es la moderación. Es la prudencia. Es el buen sentido. Es la firmeza de ideas. Es la flexibilidad para los que...
Isidro Fainé es la moderación. Es la prudencia. Es el buen sentido. Es la firmeza de ideas. Es la flexibilidad para los que con él no coinciden. Es el trabajo permanente. Es la sagacidad en el análisis de los problemas de España.

A lo largo de mi dilatada vida profesional, he tenido muchas ocasiones para escribir sobre lo que Isidro Fainé significa en la vida española. El tiempo nos ha dado la razón a los que desde el primer momento creímos en este hombre discreto, sencillo, constructivo, sin aspavientos, siempre dispuesto a comprender no a juzgar. Se acaba de cerrar la máxima y más importante operación bancaria de la historia española. Un equipo de expertos, con varios nombres sobresalientes, ha sido responsable de culminar la hazaña. Pero sin desmerecer ninguna de las contribuciones que se han hecho, quiero destacar hoy el papel clave que ha jugado Isidro Fainé. Sin él, no se habría producido la fusión. Gracias a él, se han limado las aristas, se han suavizado las discrepancias y se ha encontrado el hábitat común.

“Es una fusión que siempre he pensado que tiene sentido -ha declarado Isidro Fainé-. No solo por lógica financiera y económica sino porque ayuda a vertebrar España, a integrar dos grandes entidades que tienen su origen en Madrid y Barcelona, como son Caja Madrid y La Caixa.” En lugar de quedarse en el ámbito puramente financiero, a pesar de la extraordinaria importancia que tiene, el presidente Fainé se refiere a la contribución del nuevo banco a la vertebración de España en un momento especialmente arriscado, cuando ciertos sectores secesionistas pugnan por destrozar la unidad nacional que se prolonga desde hace seis siglos.

Es verdad que el nuevo banco, después de muchas vicisitudes, tiene su origen en dos entidades que en su día, con todos los defectos que se quieran señalar, fueron ejemplares para la inmensa mayoría de los españoles: La Caixa de Barcelona y la Caja de Madrid. En una Europa en la que pugnan los gigantes económicos, resultaba imprescindible que una nación con la potencia económica de España se alineara en el pelotón de cabeza. Y eso se ha conseguido con el esfuerzo de muchos y sobre todo gracias a la lucidez y a la capacidad de Isidro Fainé. Y así hay que reconocerlo si no se quiere perder la objetividad. Madrid y Barcelona se han abrazado financieramente para bien de Europa, para bien de la ciudadanía y para consolidar la vertebración de la unidad nacional de España.