Livio Suppo, exjefe del español en Honda, y el agente Carlo Pernat analizan la situación del piloto.
La pasada semana Marc Márquez exhibió la valentía y sinceridad que le caracterizan para aclarar cómo es posible que haya tenido que operarse tres veces de la misma lesión. En declaraciones a DAZN expuso que la responsabilidad del calvario que está atravesando -va a estar en torno a 18 meses alejados de los circuitos en el pico de su rendimiento deportivo- recae en una mala decisión médica. Todo ocurrió tras su primera cirugía, cuando se fracturó el húmero en el primer Gran Premio de 2020.
"Yo salgo de la primera operación y, como todo piloto, pregunto cuando me puedo subir a la moto. Es la primera pregunta que haría cualquier deportista. Y es ahí donde el doctor te tiene que saber frenar o ser realista", avanzó. Y fue claro: "Fui a Jerez con la tranquilidad de que la placa (que le instalaron para sentar la fractura) aguantaba, de que todo estaba bien porque así me lo dijeron. Fui el primero que pregunté porque soy un valiente pero no un inconsciente y si me dicen que la placa se puede romper en una frenada, no me subo a una moto a 300".
Marc se dejó guiar por el equipo médico de confianza y sufrió un infortunio en ese mismo lugar de su cuerpo tras haber intentado, sin éxito, participar en el segundo Gran Premio de la temporada. La nueva degradación de la placa instalada devino del estrés al que sometió al hueso cuando trató de participar en una carrera días después de ser operado. Este entuerto le ha llevado a ser operado otras dos veces del húmero y a desarrollar una infección que todavía ralentiza aún más la ansiada recuperación del seis veces campeón del Mundial de MotoGP.
Este escenario es la comidilla del universo de la moto, ahora que ha finalizado el curso. Y de ello se habla y se especula en todo el globo. En Italia han tomado la palabra dos personajes relevantes: el agente Carlo Pernat y Livio Suppo, el que fuera jefe del español en Honda hace sólo tres años. Este último ha reflexionado sobre este brete ante los micrófonos de la web gpone.com.
Allí ha resultado nítido en su análisis. "Honda se ha equivocado en su comunicación en los últimos meses. Han permitido que se hagan demasiadas suposiciones sobre esta lesión. Yo he trabajado con los japoneses y sé lo complicado que es convencerlos de que hagan ciertas cosas, pero creo que esta vez se debería haber manejado la situación de otra manera, también porque no hay nada que ocultar", expuso. Y sentenció que "Carlo Fiorani lo hubiera manejado de otro modo, el problema es que ahora está Alberto Puig, que apoya la teoría del 'nunca digas nada'. Cuando tienes un director de equipo tan bien emparejado con los japoneses, es difícil".
Pernat, también en la charla, añadió que "cada piloto tiene una manera ser, incluso aunque se sientan fatal quieren correr. Estamos hablando de gente que se habrían sacrificado con tal de correr y Marc es uno de ellos. Él hubiera corrido aunque hubiera estado herido de muerte". "Pero creo que el principal problema está en los doctores que le dieron el OK a Marc para que corriera. No culpo a Márquez ni a Puig, creo que hay una demanda pendiente y que quizá ya haya empezado entre la familia Márquez y esos médicos", zanjó.
Suppo, en esa línea, alegó que "siempre he dicho que en estas historias la cupla recae en los doctores". Y puso este ejemplo: "Algo de esto me ocurrió a mí en 2016, cuando Miller se fracturó una vértebra. Los mismos médicos que le han dado el OK a Márquez, Mir o Charte también se lo dieron a Miller, y yo estaba perplejo. Habiendo experimentado tan de cerca el accidente de Filippo Preziosi, un amigo, le pedí que me aconsejara otros doctores para pedir otra opinión y ellos me dijeron que Jack (Miller) no debía pilotar porque en cada choque había un riesgo máximo de parálisis".
Por último, Pernat aseveró que "esto se está convirtiendo en un suplicio". "La operación era complicada y fue llevada a cabo por varios especialistas. Veo complicado que Marc pueda pilotar en 2021. Él mismo ha dicho que no volverá a correr hasta que no se encuentre 100% sano. Creo que su carrera deportiva está en juego", consideró. Finalmente, Suppo ofreció su diagnóstico: "He escuchado una entrevista de un doctor que decía que si la operación de Marc ha ido bien se recuperará la 100%. Obviamente volvería a subirse a la moto después de un largo periodo, y podría tener problemas, pero siempre depende del piloto. Por ejemplo, (Casey) Stoner no corrió durante ocho meses e inmediatamente volvió muy bien". Sea como fuere, en Honda ya están barajando las opciones si el astro español no puede volver hasta mayo.