www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

La Justicia tumba las trampas totalitarias del Gobierno

jueves 17 de diciembre de 2020, 14:59h

Las trampas totalitarias del Gobierno en su intento de tomar las Instituciones y complacer a sus socios Frankenstein empiezan a toparse con la Justicia, que ha reaccionado e impide que Sánchez se salte la Constitución y sortee la legalidad con decretazos.

La ley Celáa se desmorona antes de entrar en vigor. Este mismo jueves, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha estimado un recurso interpuesto en 2015 por la Abogacía del Estado, contra varias resoluciones de la Generalidad en materia de lenguas vehiculares y ha decretado que se debe establecer un mínimo del 25 por ciento de la enseñanza en castellano. El Tribunal, además, denuncia que actualmente el uso de esta lengua es “residual”, pues la Generalidad se niega sistemáticamente a cumplir la ley amparándose en “la inmersión lingüística”.

La Comunidad de Madrid también ha dejado sin efecto una parte sustancial de la ley Celaá, al blindar por diez años la enseñanza concertada, en aplicación de las transferencias de educación a las Comunidades que recoge la Constitución.

Mientras, el Consejo General del Poder Judicial ha emitido una dura respuesta institucional a las injerencias del Gobierno en la independencia judicial al intentar limitar las funciones del órgano de los jueces. Para empezar, se ha adelantado a la emboscada y acaba de nombrar a cuatro magistrados.

El totalitarismo del Gobierno comienza a chocar estrepitosamente con el Estado de Derecho. Pedro Sánchez, conchabado con los comunistas, los separatistas y los bilduetarras, no puede elaborar decretazos saltándose la Constitución para elegir a su antojo a los magistrados del CGPJ, ni desguazar la enseñanza concertada, en manos de las Comunidades, y, menos aún, eliminar el castellano de las aulas. La mayoría Frankenstein es capaz de cometer muchas tropelías. Pero, nunca saltarse las leyes. De momento, la Justicia ha reaccionado para impedirlo. Hay que esperar, que el Gobierno rectifique y aprenda la lección. La Carta Magna es sagrada. Incluso, para el presidente del Gobierno y sus siniestros socios.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (18)    No(1)

+
4 comentarios