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BALONCESTO

NBA. Harden va a un club de striptease y los Rockets no jugarán por casos de Covid-19

NBA. Harden va a un club de striptease y los Rockets no jugarán por casos de Covid-19
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jueves 24 de diciembre de 2020, 00:44h
Hasta la fecha, son tres los positivos. Se aplaza el estreno de los tejanos en la temporada recién iniciada.

Los Houston Rockets iban a debutar en la madrugada de ese jueves. Iban a competir ante los Oklahoma City Thunder en el Toyota Center, como prólogo de una temporada en la que cuentan con más incógnitas que certezas. Toda vez que se marcharan el arquitecto de la plantilla de este lustro y el entrenador Mike D'Antoni. Sin embargo, los tejanos se han confirmado como el primer equipo que ha provocado un aplazamiento debido al coronavirus. En el segundo día del calendario.

Lo cierto es que entre los jugadores que han dado positivo por Covid-19 y los que permanecen en aislamiento no han alcanzado los ocho peones que manda el reglamento para poder presentarse a un partido liguero. Así que los Rockets y los Thunder disputarán el encuentro en otra fecha. La normativa pauta aplazamiento si se da el caso. Y se ha dado con creces.

En este punto de la historia se sabe que hay tres contagios en la plantilla. El primer nombre que salió a la palestra fue el de Ben McLemore. El escolta-alero dio positivo hace días y este mismo martes la franquicia informó de su puesta en asilamiento y su exclusión del primer partido de la temporada regular ante Oklahoma City. Su caso activó los protocolos de seguridad de la liga relativos a ponerse en cuarentena. Y se realizaron pruebas al resto de componentes del vestuario.

Los exámenes arrojaron resultados imprecisos y otro positivo. Los Rockets trataron de mantener la identidad de este segundo jugador oculta, ya que se le iba a practicar una segunda prueba con el fin de corroborar que había contraído la pandemia. En ese intervalo los nubarrones sobre el estreno del técnico Stephen Silas este jueves acabarían de cerrarse. Porque un grupeto de jugadores, entre los que destacaba el base titular John Wall, ya habían sido enviados a casa antes de este nuevo positivo.

Las informaciones de los medios locales han arrojado sobre la mesa los nombres de Wall y DeMarcus Cousins como algunos de los que habrían ofrecido resultados imprecisos. La NBA acabaría emitiendo esta nota: "El partido entre los Houston Rockets y los Oklahoma City Thunder en el Toyota Center programado para hoy ha sido pospuesto según los protocolos de seguridad y salud de la liga. Tres jugadores de los Rockets han ofrecido resultados positivos o no concluyentes en los test de coronavirus".

"Además, según los protocolos de contacto, otros cuatro jugadores están en cuarentena en este momento. Adicionalmente, James Harden no podía ser convocado por violar el protocolo de salud y seguridad. El resto de jugadores de los Rockets se ha vuelto a hacer test hoy y todos han dado negativo. Houston tenía un jugador más fuera por lesión. Como resultado, los Rockets no podían contar con los ocho jugadores necesarios según las reglas para jugar el partido de esta noche ante los Thunder", zanjaba la publicación de la liga.

Un texto que hacía referencia a la parte escandalosa de este episodio que demuestra lo complicado de mantener a los jugadores en una sintonía mental similar a la lograda, con éxito, durante la burbuja generada en Disney para acabar el pasado curso. Habla la NBA de una investigación que había desarrollado con lo Rockets sobre la estrella James Harden. Jugador que ha pedido ser traspasado, ha llegado dos días tarde a los entrenamientos, pasado de peso y con la mente en otro lado.

El zurdo ha sido rastreado sobre un asunto particular: si hace días disfrutó de un club de striptease, sin mascarilla ni distanciamiento social. Las redes sociales recogieron una publicación en la que se muestra al jugador en ese entorno y los organismos se dispusieron a determinar la fecha de la grabación, para, finalmente, ser puesto en cuarentena deportiva al considerarse que se ha saltado a la torera los protocolos de sanitario y de seguridad contra el Covid-19 pensados por la liga.

Esta es la última muestra de rebeldía del MVP y tres veces máximo anotador del torneo. 'La Barba' ha dejado claro que no quiere seguir en los Rockets. Se ha perdido los dos primeros partidos de pretemporada de su actual equipo y habló de su discreta forma física de este modo: "Me estoy poniendo al día". Sea como fuere, se negó a firmar una extensión de contrato por dos años y 103 millones de dólares, además de los tres años, 133 millones de dólares que aún le deben. Y quiere salir.

"Solo puedo concentrarme en este momento, y para mí, lo mejor para James Harden es asegurarme que esté en forma. Como dije, mi meta es aprovechar al máximo el tiempo de preparación para llegar en plena forma a la temporada regular", arguyó en la conferencia de prensa ante los medios de comunicación que ha mantenido este martes. Nadie esperaba que su voluntad de cambiar de aires tomara semejante pelaje.

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