La ola de calor que afecta a España desde el domingo ha comenzado este miércoles a remitir ligeramente, pese a que se han mantenido temperaturas muy elevadas durante la jornada en distintos puntos del país, especialmente en el País Vasco, donde los servicios médicos han atendido a 50 personas por los altos valores alcanzados.
Los termómetros, según ha explicado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), han bajado ligeramente este miércoles respecto a los 45 grados que tocó el martes en algunos puntos como en Montoro (Córdoba) y a los 44 de Andújar (Jaén).
El descenso se ha notado especialmente en el oeste peninsular por la llegada de masas de aire más frías de carácter atlántico, por lo que todavía se han observado elevadas cifras en amplias partes del país.
De hecho, en el País Vasco, uno de los puntos más afectados por las altas temperaturas, se han vuelto a superar los 40 grados durante la jornada de hoy, particularmente en Vizcaya y Guipúzcoa, ambas en aviso rojo (peligro extraordinario) durante este miércoles, con el municipio vizcaíno de Múgica a la cabeza con 41,4 grados.
La situación ha obligado al Servicio Vasco de Salud a atender durante el día a 50 personas, con edades comprendidas entre los 16 y los 98 años, la mayoría en Vizcaya, siendo 35 de ellas evacuadas en ambulancia a centros de salud aunque sin revestir gravedad.
Además, la diputación de Vizcaya ha confirmado que el nonagenario que el martes falleció en una residencia de mayores no sufrió un golpe de calor, circunstancia que se había valorado "en un primer momento".
Algunas zonas de Cantabria también han amanecido este miércoles en aviso rojo por temperaturas de 40 grados; ligeramente inferiores a los 43,7 que registraron, por ejemplo, en la localidad de Tama durante el martes.
En alerta naranja (peligro importante) han estado durante el día varios puntos de las comunidades de Asturias, Navarra, La Rioja, Castilla y León, Aragón, Madrid, Extremadura, Cataluña y Castilla-La Mancha.
Asturias ha registrado este miércoles temperaturas máximas de más de 40 grados por segundo día consecutivo, con 40,6 grados en Cabrales. En La Rioja el valor más alto se ha registrado en Haro, con 39,8 grados.
En el sur, después de que Córdoba marcara ayer 45 grados, solo Jaén ha figurado con alerta naranja; mientras que en gran parte de Galicia e Islas Baleares ha sido amarilla (peligro bajo).
Murcia, Islas Canarias, Ceuta, Melilla y Comunidad Valenciana no han registrado alertas por altas temperaturas.
Después del este ligero alivio, del inicio de la remisión de la ola de calor, será este jueves cuando España acuse un descenso térmico generalizado, "notable en el oeste y centro peninsular y más suave en el nordeste, el área mediterránea y Baleares", tanto en las temperaturas máximas como en las mínimas, ha explicado la Aemet.
Con ese marcado descenso en casi toda España "finalizará la ola de calor", aunque todavía persistirá un ambiente muy cálido en zonas del nordeste peninsular y en Baleares.
Pese a esta consideración, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), siguiendo criterios diferentes a la Aemet, ha advertido de que el calor que continuará las próximas dos semanas podría considerarse todavía una ola que afectará, además, a más países europeos.
El alivio ha llegado después de que un hombre de 68 años falleciera el martes en Almería tras ser atendido por los servicios de emergencias, confirmaron fuentes sanitarias, en lo que es la primera y, por el momento, única víctima mortal que han provocado las altas temperaturas.
Los días 22 y 23 de junio han sido los más cálidos registrados en España para este mes desde, al menos, 1950, según datos provisionales que desveló el organismo meteorológico estatal español.
Este viernes
Este viernes se espera un nuevo día de altas temperaturas con zonas en las que se podrán alcanzar los 38 grados, aunque los termómetros continuarán estabilizándose en la mayor parte del territorio y se producirán precipitaciones generales en el noroeste.
Se espera que predominen los cielos poco nubosos o despejados en todo el territorio a excepción del noroeste, donde un flujo atlántico dejará precipitaciones en general débiles, aunque pueden ser persistentes.
Durante la tarde se desarrollará algo de nubosidad en la península, especialmente en zonas de montaña del Cantábrico oriental, Alto Ebro e Ibérica norte, donde puede haber algún chubasco o tormenta aislada.
Las temperaturas mínimas descenderán, sobre todo en el interior norte, y las máximas ascenderán en Andalucía y zonas de interior, con descensos ligeros en el Cantábrico oriental y la Comunidad Valenciana.
Pese a la estabilización de los termómetros, aún se superarán los 34-36 grados en el nordeste, pudiéndose alcanzar los 36-38 en el valle del Ebro, este de la meseta sur, Baleares y, puntualmente, en otros puntos del este peninsular. Viento en general flojo, puntualmente moderado en la vertiente atlántica, Estrecho y Alborán.