El jugador español se encuentra cedido en el Arsenal tras no contar para el técnico galo.
¿Qué está ocurriendo para que el Real Madrid haya distribuido por el planeta futbolístico a la mayoría del talento joven que ha reclutado en estos últimos años? ¿Por qué Zinedine Zidane ha acabado recurriendo a una plantilla de rotación reducida y a su vieja guardia, con dos o tres añadidos menos veteranos? Estas preguntas rondan al madridismo en estas semanas de dudas. Y con la reciente petición de ser cesado de Martin Odegaard al club como elemento subrayado.
Ante estas cuestiones ha tomado la palabra Dani Ceballos, uno de los jugadores de distinguida calidad que no han encontrado sitio ni continuidad en Chamartín y han decidido abrirse camino en otras latitudes. El jugador sevillano, símbolo de la cantera del Real Betis Balompié y referente de la selección española en categorías inferiores, fue reclutado por Florentino Pérez, pero los técnicos no acabaron de verle en el rol de cerebro del centro del campo. Ni como segunda o tercera opción. Así que se buscó la vida y acabó recalando en el Arsenal.
En Londres está completando su formación. Lleva allí un año y medio, tiempo que le ha servido para que los hinchas del club Gunner' le tengan por una pieza que da lustre al juego del conjunto que entrena el español Mikel Arteta. Pero, ojo, su objetivo no ha cambiado: quiere triunfar en el Santiago Bernabéu. Esa es la meta por la que pelea y ha tenido que sacrificar parte de su sueño.
Por eso, su opinión en torno a la dinámica actual del defensor del título liguero español es relevante. Porque sabe de primera mano cómo se maneja Zidane en la gestión del talento joven. "Sigo al Madrid cada partido si no coincide con los nuestros. Empezó regular y luego cogió una buena dinámica en la que fue capaz de conseguir cinco o seis victorias consecutivas. Pero es un año complicado en el que todos quieren llegar en mejores condiciones al final de temporada, sobre todo con la Eurocopa. Ha habido lesiones y con eso es difícil dar continuidad a los jugadores", avanzó en su diagnóstico.
"Ha tenido altibajos, pero el Madrid tiene plantilla para los tres títulos", prosiguió, antes de reseñar que "el Real Madrid de Zidane es un equipo campeón. Hemos visto que en sus tres o cuatro años, ha ganado". Pero, ante el horizonte del relevo generacional, Ceballos tiene sensaciones encontradas. "No sé qué decirte. Si hiciéramos una encuesta, muchos dirían que sí y muchos que no. Cuando ves jugar al nivel que juega Luka Modric o al nivel que juega Sergio Ramos, jugadores que pasan los 33 años y están a un nivel altísimo y jugando todo. Te pones a pensar que no importa la edad, sino manejar la carga de minutos", explicó.
El creativo de Utrera confesó en la conversación que "hay gente que puede creer que cuando me fui del Betis perdí dos o tres años de mi carrera, pero no. Lo tomo como un aprendizaje. No jugué todo lo que quería, pero lo que yo aprendí de Luka (Modric), de Toni (Kroos), de Casemiro o de Isco... Te hace ser mejor jugador y que tu nivel suba". "Fue una decisión correcta", incidió.
"Desde que tengo uso de razón, sólo ha habido dos futbolistas que han llegado al Madrid jóvenes, con menos de 21 años, que es con lo que yo llegué, y que hayan sido titulares: uno es Sergio Ramos y el otro es Karim Benzema, ambos dos leyendas del equipo", contestó ante la posibilidad de gozar de continuidad y oportunidades en el club de Concha Espina siendo joven. Eso sí, desglosó este razonamiento: "La oportunidad de jugar en el Real Madrid pasa una vez en la vida. A mí me llegó una oferta y la acepté porque pensé que era lo mejor para mí. Obviamente todavía sigo pensando que puedo triunfar en el Real Madrid, pero hay que ir poco a poco". "Pero ser titular indiscutible en el Madrid con menos de 24 años es muy difícil de conseguir", sentenció.
Toda vez que consideró que "tanto Sergio como el Real Madrid están condenados a entenderse", Ceballos profundizó en su planteamiento y expuso en qué condiciones aceptaría volver a la plantilla bajo las órdenes de Zidane. "No me tienen que decir nada. Sería tener una charla con el entrenador y el cuerpo técnico que esté en ese momento y saber que voy a tener igualdad de oportunidades con el resto de jugadores. A partir de ahí ya tienes que ganártelo en el campo", sintetizó.
Y se despidió justificando su decisión de renovar su cesión en el Arsenal tras pedir irse en enero de 2020. "En aquel momento estaba recién llegado tras estar dos o tres meses parado por la primera lesión larga de mi carrera. Entras en un cúmulo de cosas que no me había planteado hasta entonces y estaba obsesionado con volver a jugar. No estaba teniendo minutos, pero me di cuenta de que lo mejor era trabajar y revertir la situación y ser importante. 'Si hago esto volveré a jugar': más claro no pudo ser. Trabajé como un animal, me puse a un nivel físico alto y cuando fue así lo mostré en el campo", concluyó. Redondeando un testimonio que interesa a colegas como Takefusa Kubo, Reinier, Achraf Hakimi, Reguilón, Martin Odegaard, Borja Mayoral o Brahim Díaz.