www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

AZNAR Y CASADO

miércoles 03 de marzo de 2021, 12:00h
El artículo publicado hoy por José María Aznar en el diario decano de la Prensa madrileña se puede...

El artículo publicado hoy por José María Aznar en el diario decano de la Prensa madrileña se puede suscribir de la cruz a la fecha. Director del ABC verdadero, fundador y presidente luego de La Razón, presencié de cerca la gestión del expresidente y lo que afirma es la pura verdad. En una entrevista que le hice para La Razón se comprometió a no superar los ocho años en el poder y cumplió lo prometido a pesar de que superaba por más de 13 puntos al candidato socialista según todas las encuestas solventes.

Pablo Casado no heredó a un Aznar triunfante que dejaba un espléndido partido. Sucedió en el liderazgo del PP a un Rajoy claudicante que hizo una excelente gestión económica y fracasó en la política, sobre todo en Cataluña. Ante la desidia, la ligereza, el no hacer nada de Rajoy, los catalanes constitucionalistas volcaron sus votos en Ciudadanos. Vencedor de las elecciones autonómicas, el partido de Albert Rivera se encogió y defraudó a sus votantes. Y como la crispación creció y el secesionismo se radicalizó, una parte del electorado de centro derecha constitucionalista giró hacia Vox.

Y eso es lo que heredó Pablo Casado. Un partido hecho trizas y una derecha derrotada y fragmentada. Por su torpeza en Cataluña, Rajoy potenció a Ciudadanos y como consecuencia a Vox. La política de una chica muy lista, Soraya Sáenz de Santamaría, que, creyendo que dividiría el voto socialista, entregó espacios preferentes en televisión a Pablo Iglesias, potenció a su vez a Podemos que creció como la espuma.

Mariano Rajoy, en fin, liquidó el bipartidismo que había dado libertad y prosperidad a España. Pablo Casado, con serenidad y acierto, se ha instalado en el centro liberal y ha reconstruido un partido que, como UCD, parecía destinado a desaparecer. La España política de hoy poco tiene que ver con la de 1996. Pablo Casado está haciendo la gestión que los nuevos tiempos exigen, enderezando el rumbo de la nave del PP que Mariano Rajoy dejó a la deriva. Y son muchos los que piensan que el joven líder popular, firme y flexible a la vez, terminará triunfando en España, tal y como consiguió hacerlo en la Andalucía dominada por la izquierda durante largos años.