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Ensayo

Fernando Aramburu: Utilidad de las desgracias y otros textos

domingo 07 de marzo de 2021, 19:02h
Fernando Aramburu: Utilidad de las desgracias y otros textos

Tusquets. Barcelona, 2021. 352 páginas. 19,90 euros. Libro electrónico: 9,99 €. El autor de “Patria” reúne sus mejores artículos periodísticos, entre los que no podía faltar la reflexión sobre la banda etarra. Ni una acendrada defensa de la ética y del humanismo. Por Carmen R. Santos

Con gran expectación, se esperaba la serie televisiva Patria, basada en la novela de título homónimo de Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959), una obra que acaparó un sinfín de premios nacionales e internacionales, incluidos el de la Crítica, el Nacional de Narrativa y el Strega. La versión para la pequeña pantalla no defraudó, una vez zanjada la polémica por el cartel de la serie, absolutamente inadecuado, y en la que tuvo que intervenir el propio Aramburu que consideró el cartel muy desacertado. El cartel se cambió, pues, en efecto, tergiversaba de manera torticera la novela del autor donostiarra, y, en general, de la misma serie. Patria en ningún momento, como se mostraba en el cartel primitivo, es equidistante y, aunque explora a los victimarios –con el acierto de no realizar meras caricaturas de malvados-, jamás los sitúa en el mismo plano que las víctimas, con cuyo dolor –y con el de toda la sociedad- empatiza inequívocamente Aramburu.

Su querido País Vasco roto por el terrorismo etarra -que golpeó a toda la sociedad española- sobre todo en esos años de plomo regados de sangre y sufrimiento, es una de las grandes preocupaciones, si no la que más, de Fernando Aramburu, como se consigna, aparte de en Patria, en su novela Años lentos y en su extraordinaria colección de relatos Los peces de la amargura. Y, como no podía ser de otra forma, aparece también en Utilidad de las desgracias, amplia recopilación de sus mejores artículos dominicales a página completa publicados en el periódico El Mundo, bajo la rúbrica general de “Entre coche y andén”, “una manera de sugerir mi propósito de reflexionar conforme a mi voluntad y criterio”, señala Aramburu en el prólogo del volumen.

Dividido en siete apartados, infinitos son los asuntos que aborda. Así, la dolorosa cuestión etarra en la sección “no olvidar el dolor de los demás”, donde, entre cosas, leemos: “Con el primer disparo, ETA suprimió de su actividad y de su discurso toda consideración de la dignidad humana”, y nos advierte de no caer en la trampa de intención blanqueadora de la banda: “De viaje por el extranjero, recibí en una estación ferroviaria un mensaje escueto de una persona amiga: ETA ha pedido perdón a las víctimas. Eso era todo. Se trataba, en realidad, de una llamada de atención para que me informase más por extenso con ayuda de internet. Antes de obtener los datos que a esas horas matinales ya estaban
corriendo por los distintos medios informativos, aquel mensaje obró en mí un efecto perturbador. Demasiado bello, demasiado humano, me dije, para ser verdad. Y por un momento, deslumbrado por el fogonazo de la palabra perdón, me complació la idea de un cierre con provecho pedagógico para uno de los capítulos más negros de la historia moderna de España y, por consiguiente, de Europa. La ilusión me duró lo que tardé en leer en la pantalla del móvil el comunicado de ETA”.

Por otro lado, rememora momentos de su infancia y juventud en San Sebastián y de su experiencia en Alemania -recordemos su deliciosa novela Viaje con Clara por Alemania-, donde se estableció e impartió clases de español antes de dedicarse en exclusiva a la literatura: “Por avatares de la vida, un escritor fijo su residencia en el extranjero. Ya en los primeros días lo embargó una sensación que con los años se ha ido atemperando sin desvanecerse del todo. Es la sensación de vivir como de prestado en casa ajena”. Asimismo, entre otras cuestiones, nos ofrece claves de su narrativa, sus encuentros con lectores, sus autores predilectos, su pasión por la lectura y su disfrute del fútbol, y sus análisis de algunas obras, como San Manuel Bueno, mártir, de Miguel de Unamuno o Nada, de Carmen Laforet.

Defensa del humanismo, de la ética y acendrado amor a la literatura en un libro repleto también de un impagable sentido del humor. Por ejemplo en “Una tarde sin el móvil” la adicción a un tirano imprescindible. O quizá no tanto.

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