Es de sobra conocido el gusto por el juego y la competitividad del mejor jugador de baloncesto de la historia.
La figura de Michael Jordan es fuente de mística deportiva y de un fluir frondoso en el ámbito alejado de las canchas. Las andanzas del seis veces ganador del anillo de campeón de la NBA se han documentado ampliamente en todo tipo de formatos. Artículos en prensa, libros, películas y documentales han dado cuenta del simbolismo que acompaña al ser humano que cambió el baloncesto y el poder comercial de los deportistas para siempre. El capítulo más reciente de este relato inabarcable corresponde a 'The Last Dance', el bombazo emitido por Netflix en 2020.
En esa cinta se retrata la personalidad de Jordan y la faceta íntima de un jugador en la senda de sus legendarias hazañas. El dibujo muestra a un icono asediado por la fama, competitivo hasta dañar la estabilidad de sus propios compañeros, su capacidad inexplicable de ejecución en los momentos clave de los campeonatos y, también, una tendencia casi enfermiza por los juegos de azar. En concreto por las apuestas.
La pulsión de victoria y el juego se aliarían para disparar esta afición en Jordan durante su carrera deportiva y también en su etapa como estrella jubilada. Sus comparecencias en timbas y casinos han completado páginas de los diarios más importantes de Estados Unidos en las décadas del pasado siglo y también de éste. Él mismo ha tenido que justificar esta filia ante los medios de comunicación en más de una entrevista. Añadiendo que no sufre un problema con las apuestas, entre otras cosas, porque es billonario -fruto de una estrategia empresarial ejemplar, que subraya su inteligencia-.
Sin embargo, no dejan de sorprender las narraciones relativas a este apartado de la vida de 'Air' Jordan. La última ha sido relatada por Antoine Walker, el que fuera sensacional jugador de los Boston Celtics y campeón con los Miami Heat. Este talentoso alero, que fue All Star en tres ocasiones, padeció uno de los males que asolan a un alto porcentaje de los jugadores de NBA y NFL cuando se retiran de la competición profesional. Se declaró en bancarrota a los pocos años de colgar las botas. Por diversos malos hábitos, incluido el juego.
Es en este punto en el que Walker y el mejor baloncestista de todos los tiempos se encuentran. En una charla dentro del podcast ‘All Things Covered’, de CBS Sports, el ex jugador expuso la experiencia compartida con el astro en torno a una mesa en la que se estaba desarrollando una partida de cartas. Tanto interés acumuló Jordan en esa velada que obligó a retrasar un par de horas la histórica rueda de prensa en la que anunciaría su vuelta al baloncesto y a los Chicago Bulls. Se trata del 18 de marzo de 1995.
"Cuando Michael llamaba a la apuesta inicial, siempre subía un poco. Era una cifra que todo el mundo tenía que llevar a la mesa. En este caso eran 20.000 dólares para entrar a la partida. Si no tenías ese dinero no podías jugar. Recuerdo que en aquella oportunidad jugamos 36 horas seguidas. Jugamos contra otros dos jugadores. 'Mike' y yo éramos pareja. Y llegamos a ir perdiendo 900.000 dólares en metálico”, avanzó en su descripción.
Walker prosiguió de este modo: "Yo me iba a Boston en un par de días, así que llevaba 100.000 dólares encima. Michael tenía 200.000 dólares, mas en un momento de la partida mandó a su sobrino a por 500.000 dólares más". "La otra pareja también tenía dinero y acabamos perdiendo 180.000 dólares porque Michael estaba demasiado cansado. Literalmente, se estaba durmiendo encima de la mesa", remarcó, antes de especificar que Jordan le indicó a su sobrino que el medio millón que le mandó traer se encontraba en una bolsa de golf. Y le instó a conseguir que su esposa no se enterara del trajín de dinero.
De esta manera se suma otra anécdota a la aureola del referente del baloncesto mundial. Del deportista retirado que gana anualmente más que muchos de los nombres gruesos que compiten a día de hoy. Engrosando una relación de narraciones que bien puede liderar esta: en plenos playoffs de 1993, camino de su tercer anillo con los Bulls, fue visto apostando en la conocida Atlantic City en la noche previa al encuentro ante los New York Knicks. En las Finales de la Conferencia Este.