La sesión constitutiva del Parlament de Cataluña en la que
ha resultado elegida Laura Borrás no ha estado exenta de polémica. En el interior del recinto se ha escenificado la división entre el bloque independentista y el constitucional, a pesar de los calurosos saludos entre el líder del PSC, Salvador Illa y los secesionistas. Fuera, el líder de Vox, Santiago Abascal recibía insultos y gritos de “racista”.
El diputado de ERC Ernest Maragall, que preside la Mesa de Edad de la sesión constitutiva del Parlament, ha inaugurado este viernes el pleno ha hecho una utilización partidista de las instituciones con un discurso en el que ha sostenido que hay una “anomalía democrática" en España, con "presos políticos”.
Maragall ha iniciado su intervención con un
“bienvenida a casa, Meritxell Serret”. La diputada regresó este jueves por sorpresa de Bélgica tras tres años huida y se personó ante el Tribunal Supremo para regularizar su situación penal.
La división irreconciliable en el Parlament de Cataluña se ha hecho visible con esta bienvenida: “Ha sido respondida con aplausos por los diputados de las fuerzas independentistas y de los comunes, pero no por los de
PSC, Cs, PPC y Vox”.
El líder de Cs en el Parlament,
Carlos Carrizosa, ha pedido la palabra para exponer su queja y exigir que no se extralimitara en su función protocolaria como presidente de la Mesa de Edad, cargo que le corresponde por ser el diputado más veterano de los 135.
Aun así, Maragall ha pronunciado un breve discurso, en el que ha criticado al Tribunal Supremo -al que ve "prisionero de su manía, él sí, de represión y venganza como único lenguaje"- y ha afirmado que en Cataluña "no se puede hablar de normalidad democrática" debido a la existencia de "presos políticos y exiliados".
Por ello, ha indicado que uno de los objetivos del Parlament debe ser "la plena recuperación democrática", que a su juicio pasa por un "cambio profundo en la relación con las instituciones del Estado".
Ha pedido un Govern que "tome las riendas del país con carácter de urgencia", pues ha defendido que "el país necesita una cura urgente y sanadora".
Asimismo, ha alertado de que "no merece prosperar ningún proyecto de país, tampoco el que quiere representar la actual mayoría independentista, que no persiga explícitamente la representación del conjunto de la ciudadanía".
El diputado de ERC también ha defendido que "combatir a la extrema derecha es una obligación democrática", en referencia a la presencia de Vox en el Parlament, uno de cuyos diputados, Alberto Tarradas, forma junto a él la Mesa de Edad en esta sesión.
"Por la libertad,
viva Cataluña", ha concluido Maragall.
Acto seguido ha pedido la palabra por una cuestión de orden el diputado de Cs Carlos Carrizosa, quien ha lamentado que el discurso de Maragall no casa con lo que piensa "la mayoría de catalanes" y ha recalcado que "no existen presos políticos ni existen exiliados".