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SÁNCHEZ Y LA MONARQUÍA

sábado 13 de marzo de 2021, 17:55h
Algunos historiadores de alto prestigio, varios catedráticos de Derecho Constitucional, subrayan la incertidumbre...

Publicamos a continuación un artículo aparecido en el diario El Mundo, firmado por el académico de la Real Academia Española Luis María Anson, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Reproducido íntegramente por Google, este artículo estuvo acompañado durante varios días en las redes sociales por infinidad de citas y comentarios.

Algunos historiadores de alto prestigio, varios catedráticos de Derecho Constitucional, subrayan la incertidumbre que les produce Pedro Sánchez. Creen que está barrenando desde dentro a la Monarquía parlamentaria, dando tiempo a que el desgaste de la Institución le facilite su objetivo: destruirla.

Otros historiadores, sin embargo, piensan que Pedro Sánchez está con la Constitución y que considera a la Monarquía útil para España como lo es para Dinamarca, Holanda o Noruega. El presidente del Gobierno teme que la liquidación de la Corona remueva a los militares y se cree una situación límite que envuelva a la nación en las sombras de la dictadura.

Difícil saber lo que bulle en el cerebro de Pedro Sánchez. Ha engañado a los españoles en muy diversas ocasiones, pero si nos atenemos a los hechos, su posición, tanto en el Gobierno como en el Congreso de los Diputados, ha resultado, claramente favorable a la Monarquía. El PSOE sanchista podía haber desencadenado una situación límite en torno a Felipe VI y a lo que el Monarca representa. Por el contrario, Pedro Sánchez ha contenido en ocasiones y ha desbaratado en otras, distintas maniobras claramente destinadas a devastar la Institución que, tras la dictadura de Francisco Franco, fue capaz de instalar en España, sin traumas ni violencias, una ejemplar democracia pluralista plena en la que los vencedores y los vencidos de la guerra incivil española pasaron página para construir un futuro común.

No estoy seguro de lo que Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, pretende, tal vez ni él mismo lo sabe, pero prefiero pensar que respeta la forma y el fondo de la Constitución de 1978 y que, aunque todo lo supedita a permanecer en el poder, no anda urdiendo maniobras torticeras para eliminar de la vida española la moderación, la prudencia, la capacidad para el arbitraje de una Institución respaldada por el sufragio universal de los siglos. La ciencia política considera que la Monarquía parlamentaria garantiza la neutralidad en la Jefatura del Estado y por eso resulta tan útil en varias de las naciones que se encuentran entre las políticamente más libres del mundo, socialmente más justas, económicamente más desarrolladas, culturalmente más progresistas: Gran Bretaña, Japón, Suecia, Australia, Noruega, Nueva Zelanda, Dinamarca, Canadá, Holanda, Luxemburgo, Bélgica, España…