En alerta preventiva
El mundo musulmán prevé un Ramadán sangriento
miércoles 03 de septiembre de 2008, 16:24h
Aunque de manera desigual y con diferente intensidad, todos los servicios de inteligencia árabes e islámicos, están convencidos de que el terrorismo de corte fundamentalista se ha transformado en un peligro estructural. No se trata de grupos movidos por el descontento, la pobreza o la marginacion social. Es algo más profundo arraigado en el seno de la sociedad. El frustrado atentado contra el Primer ministro de Pakistan, lo confirma.
En los países musulmanes del entorno de Europa del sur y de España, la alerta es alta. El rey Mohamed VI de Marruecos ha enviado un mensaje al Presidente argelino Abdelaziz Buteflika, proponiéndole una “cooperación más estrecha” entre los dos países para combatir el terrorismo. Las diferencias políticas entre ambos regímenes acerca del conflicto del Sahara Occidental, unido a los litigios territoriales bilaterales (la frontera terrestre entre ambos permanece cerrada desde 1995), no han impedido que el monarca alauita haya dado un paso importante para estrechar la cooperación antiterrorista entre Rabat y Argel. La desarticulación de una red supuestamente terrorista en Marruecos, que preparaba atentados inminentes, ha obligado al Rey Mohamed VI a dejar en segundo plano el enfrentamiento político y diplomático que tienen los dos países norteafricanos.
La preocupación de los regimenes árabes e islámicos por el peligro terrorista coincide con una decisión tomada por Estados Unidos de extraditar a 200 de los presos de Guantánamo, todos ellos presuntos miembros de la red terrorists Al Qaeda, hacia sus países de origen. Arabia Saudita, Egipto, Túnez, Marrurecos y Argelia, se cuentan entre estos.
Mientras que la inmensa mayoría de los 1300 millones de musulmanes consideran este mes de Ramadan como el de la purificación, del ayuno y de la reconciliación consigo mismo y con Dios, la minoría fundamentalista existente en toda esta región del planeta, lo ve como el momento idóneo para aplicar las enseñanzas de la Yihad “contra los infieles y los renegados”.