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ARRIMADAS SE ESTRELLA DE LA MANO DE SÁNCHEZ

viernes 19 de marzo de 2021, 14:17h
Con una ingenuidad política descalificadora, Inés Arrimadas ha pretendido salvar a su partido, Ciudadanos, gravemente herido...

Con una ingenuidad política descalificadora, Inés Arrimadas ha pretendido salvar a su partido, Ciudadanos, gravemente herido tras la cornada de Cataluña. De hinojos ante Pedro Sánchez, Arrimadas no se dio cuenta de que el presidente del Gobierno se iba a aprovechar de su debilidad en su intento de desmontar al Partido Popular de la presidencia madrileña. Así es que urdió una operación envolvente a través de mociones de censura en Murcia y Castilla-León para envestir luego sobre Madrid y repetir con Isabel Díaz Ayuso lo que hizo con el pobre Mariano Rajoy, al que escabechó gracias a los votos del PNV, partido favorecido hasta la vergüenza por el líder popular con el fin de que apoyara los Presupuestos Generales del Estado.

No contó Pedro Sánchez ni con la sagacidad de Miguel Ángel Rodríguez ni con la contundencia de Díaz Ayuso. La torpeza del planteamiento murciano alertó a Rodríguez, que alentó a su presidenta para que convocara elecciones autonómicas, sorteando así una moción de censura que hubiera triunfado por la traición de Ciudadanos.

Madrid es el faro político de España. Y la convocatoria de elecciones autonómicas anticipadas ha desbordado la situación política nacional, hasta el punto de que para evitar la mayoría absoluta del PP y el hundimiento de Podemos, Pablo Iglesias decidió jugar la audaz e incierta carta política de presentarse como candidato a las elecciones madrileñas.

Y para colmo de desgracias, el PP reaccionó en Murcia y, a través de una hábil operación política, desbarató la moción de censura y ganó ampliamente la votación haciendo saltar los plomos de un Ciudadanos torpemente regido por Inés Arrimadas. La caravana de fugas y abandonos se ha hecho incesante y del potente partido de Albert Rivera apenas queda ya el esqueleto. Pedro Sánchez, en fin, lanzó la piedra. El proyectil se hizo bumerán y golpeó de vuelta en el rostro de Inés Arrimadas.