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MMA

UFC. ¿Por qué Dana White no ha convencido a Khabib Nurmagomedov?

UFC. ¿Por qué Dana White no ha convencido a Khabib Nurmagomedov?
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(Foto: Twitter: @TeamKhabib)
domingo 21 de marzo de 2021, 23:02h
El directivo tiró la toalla y publicó el mensaje que no quería publicar: la retirada del daguestaní.

El 7 de septiembre de 2019, en Abu Dabi, Khabib Nurmagomedov defendía su cinturón de campeón del peso ligero por segunda vez. Ejecutó con maestría el plan de pelea que le ha convertido en icono histórico de las artes marciales mixtas (MMA, por sus siglas en inglés), exhibiendo un brillo sin igual en el suelo. Cazó a Dustin Poirier con una naturalidad que nunca ha dejado de sorprender. Su superioridad resultó atronadora, dejando al peleador de Lousiana llorando de impotencia. El récord como invicto se elevó a un 28-0 formidable.

Dana White y la UFC le mimaron como una de las cabezas visibles del negocio multimillonario en el que galopan. Por ello, le dieron tiempo para prepararse bien para el siguiente desafío. Se le cruzaría, en el intento por alcanzar las 29 victorias consecutivas, el imprevisible Tony Ferguson. Según los analistas, el contendiente más complicado al que se había medido. Por versatilidad y capacidad para defenderse del 'sambo' -disciplina soviética de combate-. Se trataba del quinto intento para que ambos se vieras las caras en el octágono. El 18 de abril de 2020 tendría lugar, al fin, la colisión.

En cambio, un acontecimiento imprevisto tomó la escena y fracturó las previsiones. En marzo estalló el coronavirus en todo el planeta. La compañía estadounidense de MMA se las ingenió para sortear a la pandemia -y a las restricciones de movilidad consiguientes-, inventándose la fórmula de la Fight Island en territorio de la isla de Yas Marina, en los Emiratos. Mas, Khabib no pudo salir de su país por las prohibición de viajar al exterior implantada desde el Kremlin. El evento tenía que aplazarse por incomparecencia del astro.

White decidió seguir hacia adelante y colocó a Justin Gaethje en el cartel, en lugar del daguestaní. Y el pegador norteamericano abrasó a Ferguson con una paliza de las que hacen época. Le desfiguró la cara -expulsándole, de forma automática, de la élite de este deporte- y se sacó el billete para optar al título del peso ligero. Se granjeó la oportunidad anhelada y los analistas refrescaron el estatus de "rival más difícil" al que se había enfrentado Nurmagomedov, alimentando las expectativas. Porque la vuelta a la jaula del patrón de la división sería un acontecimiento.

Así pues, Khabib regresaría contra el 24 de octubre. Ante Gaethje y en el UFC 254. Pero en plena concentración de entrenamiento para ese duelo caería enfermo Abdulmanap Nurmagomedov, su padre. Un veterano del Ejército experto en judo, lucha libre y 'sambo' que compitió hasta ganarse una condecoración y se dedicó a entrenar cuando se retiró. Y que no quiso preparar a su hijo para los deportes de contacto hasta hasta 2005. No quería que siguiera su estela, mas no le quedó otra que resignarse y ayudarle.

Abdulmanap había sido intervenido de una dolencia cardíaca y cuando se contagió de coronavirus su situación empeoró con rapidez. Fallecería el 3 de julio. Khabib había perdido al patriarca de su familia, a su mentor. Al hombre que le moldeó desde pequeño, en los valores de su región y en lo deportivo. De sobra conocida era la devoción que sentía hacia su padre, la relación especial que les unía. Es por ello que el universo de las MMA quedó congelado. No había garantías sobre cómo iba a reaccionar Nurmagomedov a esa desgracia. Si seguiría adelante en su pretensión de rubricar el 30-0 antes de retirarse o se bajaría del tren antes.

Compareció Khabib en Abu Dabi en octubre. Miró a Gaethje y le dedicó su mejor actuación. En el primer pestañeo del segundo asalto le dibujó un triángulo quirúrgico, guinda a un rendimiento sensacional. Jamás había llegado a resplandecer el daguestaní tanto como aquella noche. Había defendido su cinturón por tercera vez e ilusionó a todos sus aficionados. Su dominio y perfeccionamiento de la excelencia no vislumbraban techo. Sin embargo, tomó el micrófono en la entrevista posterior a la pelea y manifestó que se jubilaba.

Esta fue su explicación: "Hoy quiero decir que esta fue mi última pelea. No hay forma de volver aquí sin mi padre. Esta ha sido la primera vez desde lo que ocurrió con mi padre. Cuando la UFC me habló sobre pelear con Justin (Gaethje), hablé con mi madre durante tres días. Ella no quería que yo fuera a pelear sin mi padre, pero le prometí que esta sería mi última pelea. Si doy mi palabra, tengo que cumplirla. Esta ha sido mi última pelea aquí". Y se despidió tras agradecer a todos su apoyo,

Desde entonces, Dana White se remangó para convencer al legendario guerrero. En la resaca de esa velada aseguró que Nurmagomedov había hablado en un estado emocional sensible por el fallecimiento de su progenitor, señalando que le daría tiempo para que su mente acomodara todo antes de empezar su trabajo de seducción. Meses después proclamó que 'The Eagle' volvería para llegar al 30-0. Pasando páginas del calendario, relató que en una cena con el daguestaní, éste le puso condiciones para resurgir en el octágono.

El directivo lo publicó en medio de una velada. Dijo que el rey del peso ligero le había instado a programas peleas espectacular entre los contendientes. Si veía algo que le motivara lo suficiente, se vestiría de corto de nuevo. Semanas después, White insistió, optimista. Se filtró que Khabib estaba entrenando en los Emiratos y estableció un combate entre Conor McGregor y Poirier como anzuelo. Asimismo, contrató a Michael Chandler -triple campeón en Bellator- y dio la alternativa a Charles Oliveira, un especialista en jiu-jitsu con récord de sumisiones en la UFC. De todo eso, quedó subrayado el brasileño y enterrado el irlandés.

Pero no sería suficiente. Este sábado Dana tiró la toalla. Desarrolló la enésima conversación con Khabib con mesa y mantel de por medio. Y, ahí, el daguestaní le confirmó que estaba retirado del todo. No había visto nada ilusionante y se quedaría con 29 victorias y ninguna derrota. El mandatario lo aceptó, finalmente. Y ambos dieron testimonio de ese encuentro en las redes sociales.

"Es 29-0. Él está oficialmente retirado. Ha sido increíble verte trabajar @TeamKhabib Muchas gracias por todo y disfruta lo que sea que venga amigo mío", escribió White. Nurmagomedov se extendería algo más. "Ha sido una buena cena con gente maravillosa. @danawhite muchas gracias, hermano, y a el equipo entero de la @ufc por la oportunidad de probarme. Vosotros habéis cambiado muchas vidas para siempre debido a este deporte. Dana, nunca olvidaré tu actitud hacia mi. Mi padre no lo olvidó y mis hijos siempre te recordarán. Hoy ha habido una conversación real entre hombres reales".

"También agradezco a todo el equipo, a los compañeros de sparring y a todos los aficionados. Espero que aceptéis mi decisión y me comprendáis", concluyó. Oficializando el adiós. Se dedicará a cuidar de sus inversiones (entre ellas, ha montado una promotora de MMA en su país), a proseguir con el entrenamiento -esta vez, aleccionando a pupilos- y a ejercer de conferenciante dando su lectura de todo lo vivido en sus 32 años de existencia.

Por último, McGregor, que no fue el mismo desde que fue apocado por Khabib en el polémico UFC 229, le dedicó una despedida a su manera. "Feliz jubilación chaval, hasta luego. Nunca olvides quién te introdujo en este juego y te creó. Directamente de mis grandes pelotas irlandesas. Recuerden amigos, si odian tanto bajar de peso, todo lo que tienen que hacer es subir de división. Dios les bendiga", escribió el irlandés. En el entretanto, desde la compañía le rinden tributo como uno de los mejores de todos los tiempos. Y ya dan vueltas a la pelea que tomará el título vacante de la división. El cinturón queda sin dueño.

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