www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

Los españoles, inmovilizados, mientras los turistas llegan en oleadas

EL IMPARCIAL
martes 23 de marzo de 2021, 12:22h

De nuevo, el Gobierno desbarra en la gestión del coronavirus. Mientras los españoles están atrapados en sus Comunidades Autónomas por las restricciones de movilidad, imparables oleadas de turistas franceses invaden las calles de Madrid y decenas de miles de alemanes recalan en Baleares o Canarias. El galimatías legal no tiene lógica. Ni la ministra de Sanidad ha sabido explicar esta incoherencia. Seguramente, porque no es posible.

Miles y miles de jóvenes franceses llegan a España por avión o por carretera para organizar fiestas multitudinarias en Madrid sin cumplir una sola de las medidas anticovid. Ni en los aeropuertos ni en las fronteras terrestres encuentran control alguno. Pero un madrileño no puede ir a comer o visitar a un familiar a Segovia salvo que lleve algún salvoconducto. Y si no puede mostrar un justificante, son multados y las fuerzas de seguridad les ordena volver atrás. También resulta esperpéntico que los españoles viajen por avión al extranjero. Al llegar al aeropuerto se les exige un salvoconducto. Si no lo llevan son multados, pero la Policía les permite seguir su camino y embarcar en el avión. Las agencias de viaje venden los billetes sin problema y a puñados. No hay mayor incongruencia. El cierre perimetral de las carreteras resulta impenetrable, pero en los aeropuertos no hay obstáculos.

El galimatías legal ya fue denunciado hace semanas por los medios de comunicación, como El Imparcial. Pero el Gobierno ni se ha molestado en resolver el embrollo y, como decíamos, tampoco ha sido capaz de explicarlo.

La ministra de Sanidad acaba de amenazar con endurecer las medidas de restricción si continúa la escalada de contagios, que aunque todavía es leve podría dispararse como ha ocurrido, precisamente, en Francia y Alemania. La movilidad de los españoles en Semana Santa será nula. Pero los franceses y alemanes nos invadirán sin restricción alguna. Eso sí, se puede ir a Islandia, con un gasto extra por la multa en el aeropuerto. Y eso, si no se recurre la sanción, que por lo general luego anulan los tribunales. Pero un barcelonés no puede ir a Zaragoza a pasar el día. Porque tendrá que pagar 600 euros y le mandan de vuelta a su casa. Con tan descomunal incoherencia legisla este Gobierno.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
1 comentarios