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ITALIA

La particularidad del calcio: blasfemar le cuesta un partido y 5.000 euros a Buffon

La particularidad del calcio : blasfemar le cuesta un partido y 5.000 euros a Buffon
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miércoles 31 de marzo de 2021, 01:07h
Actualizado el: 31 de marzo de 2021, 03:06h
El portero ha sido sancionado por usar ese tipo de expresiones dentro de un estadio.

Pocos futbolistas gozan del prestigio y admiración unánime del pueblo italiano. Sin duda, uno de ellos es Gianluigi Buffon, leyenda internacional de la portería y capitán de la última Azzurra campeona del Mundial (2006). Sin embargo, nada ni nadie escapan de la influencia de la Iglesia Católica en el Bel Paese. El legado cultural y sociológico del Vaticano está insertado en la sociedad transalpina como parte de su adn. Y este histórico guardameta lo acaba de certificar.

El pasado 19 de diciembre, la Juventus goleó al Parma. Un doblete de Cristiano Ronaldo y las dianas de Álvaro Morata y de Dejan Kulusevski confeccionaron el 0-4 definitivo. Hasta ahí, normalidad legible desde cualquier rincón del planeta. En cambio, ese encuentro también acogió uno de los matices que pertenecen al universo particular del calcio. Buffon, que jugó de titular y volvía al que fue su estadio durante seis exitosos años, reaccionó a una tesitura blasfemando. Porco Dio!", espetó. No pensó en las consecuencias de ese alarido.

De inmediato, las autoridades futbolísticas se pudieron manos a la obra. Y es que desde 2010 está vigente en el balompié italiano la siguiente normativa: la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) estipula que una blasfemia pronunciada durante un partido es motivo de sanción. Si el colegiado la escucha durante el desarrollo del evento, debe expulsar con roja directa al infractor; si no tiene esa suerte, toda vez que se demuestre la infracción se activará una sanción a posteriori.

Once años han pasado desde que la normativa entrara en funcionamiento y jugadores, entrenadores y presidentes han sido presa de ella. El primero de ellos se llama Domenico di Carlo. Ocupaba el cargo de entrenador del Chievo Verona cuando blasfemó en el minuto 48 del duelo que ganó al Cagliari (2-1). La federación emitiría un comunicado en el que aclaró que el técnico debía cumplir una fecha de exclusión debido a haber usado "una expresión blasfema". Así lo decretó el juez deportivo que investigó el caso, tras la notificación de la Fiscalía de la FIGC.

Ese protocolo de actuación, que también se extendió al uso de camisetas con mensajes, ha atrapado a Buffon. Se ha hecho oficial este martes. La Corte de Apelación de la FIGC demoró su sentencia dos meses. El fiscal federal le remitió el caso el 26 de enero, tras haber comprobado que había pruebas de la verbalización de la mencionada expresión. Los micrófonos ubicados a pie de campo del Ennio Tardini captaron al portero blasfemando en el minuto 80. La blasfemia formaba parte de un aliento a un compañero, pero daría igual.

A pesar de que el Juez Deportivo de la Serie A no sancionó al juventino de 43 años -al parecer, porque no recibió el material audiovisual a tiempo-, la Fiscalía federativa se remangó. Y aquí está la sanción: un partido de suspensión y una multa de 5.000 euros. En consecuencia, el entrenador Andrea Pirlo ha de excluir de su plan para enfrentar al Torino, en el 'Derbi della Mole', a su subordinado más experimentado. Y no cabe objeción. No hay otra cosa que resignarse y entonar el 'mea culpa'.

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