BERLÍN
La reapertura del Altar de Pérgamo se retrasa: no podrá visitarse hasta al menos 2025
Efe
sábado 03 de abril de 2021, 10:47h
El museo del Altar de Pérgamo, joya del periodo helenístico y uno de los principales atractivos turísticos de Berlín, cerró hace más de seis años para iniciar una larga rehabilitación que lo tendrá todavía oculto al público un lustro más.
Situado en la Isla de los Museos de Berlín, cuando en septiembre de 2014 cerró sus puertas al público, se pensó que reabriría en 2020. Sin embargo, como explica a Efe el director adjunto de la Colección de Antigüedades Clásicas de los Museos Estatales de Berlín, Martin Maischberger, el altar no se podrá visitar, al menos, hasta 2025 o 2026.
"Esta es una situación muy difícil. El altar es Patrimonio Cultural de la Humanidad, bien conocido, que ha dado nombre al Museo de Pérgamo y tenerlo cerrado tanto tiempo es por supuesto muy triste para nosotros, para el personal del museo, para nuestra audiencia, los socios…", explica Maischberger.
Dedicado a la diosa Atenea, se calcula que este altar de mármol, de cerca de 10 metros de alto y un friso de más de 100 metros de largo, fue construido entre el año 180 y 159 antes de cristo, en la actual Turquía, para transmitir a futuras generaciones las luchas entre dioses y gigantes.
Sin embargo, el tiempo lo relegó al olvido y no fue hasta finales del siglo XIX cuando arqueólogos alemanes recuperaron este monumento y, previo pago de 20.000 marcos al Imperio Otomano, iniciaron el traslado a Berlín pieza a pieza en 1879.
Tuvieron que pasar más de 50 años hasta que el Museo de Pérgamo pudiese ser inaugurado en 1930, pero su emplazamiento duró poco, ya que tras la II Guerra Mundial, los rusos se llevaron el altar a San Petersburgo. Allí permaneció hasta 1958, cuando volvió a Berlín para quedarse.
Según explica Maischberger, el principal objetivo de las obras es la rehabilitación del edificio en sí -cambiar ventanas, el techo, mejorar la climatización etc.- pero, por motivos de económicos y conservación, no ha sido posible desmontar las piezas y trasladar el altar de lugar.
Aunque la principal restauración del altar tuvo lugar entre finales de 1990 y principios del 2000, el directivo del museo comenta que, aprovechando el cierre al público, se están reparando algunos daños en la estructura, y limpiando el óxido y el moho de las más de 100 esculturas. Además, han insertado en el friso algunos de los fragmentos que faltaban y que habían sido identificados recientemente, como partes de brazos o cabezas de gigante.
Comenta que durante esta renovación también han analizado algunas piezas de mármol para conocer su procedencia. "En Pérgamo, en sí, no hay mármol, solo piedra volcánica. Esto prueba que el mármol probablemente vino de una región cerca de Estambul, de una isla llamada Isla de Marmara debido a que allí había una gran cantidad de mármol", explica.
Con estas investigaciones han confirmado que, pese a lo que se pensaba previamente de que este mármol solo se utilizó en tiempos de los romanos, realmente fue utilizado en gran medida anteriormente por los griegos, puesto que lo emplearon para el Altar de Pérgamo.
Las obras que se están llevando a cabo en todo el edificio han costado por el momento entre 500 y 600 millones de euros y la pandemia de la covid-19 no está provocando un mayor retraso de las obras.