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VACUNAS CONTRA LA COVID

Características y efectos secundarios de las vacunas de AstraZeneca, Pfizer, Moderna y Janssen

viernes 18 de junio de 2021, 11:35h

Hasta el 30 de mayo de 2021, se han administrado en España 26.227.825 dosis de vacunas contra la Covid-19, que corresponden a un total de 17.761.507 personas. El 70% de las dosis administradas correspondieron a Pfizer, el 19% a AstraZeneca, el 9% a la vacuna de Moderna y el 2% a restante a Janssen (fuente: Registro de Vacunación, Ministerio de Sanidad).

Los inusuales trombos notificados entre personas que recibieron la vacuna de AstraZeneca han puesto la lupa sobre los efectos adversos. Por ello, las autoridades sanitarias han puesto especial interés en conocer los efectos secundarios graves o no conocidos tanto de este preparado, como de los otros dos que ya se están inyectando en España.

Así, según el sexto Informe de farmacovigilancia sobre vacunas COVID-19, que hizo público este martes la Agencia Española del Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), hasta el pasado 30 de mayo se han notificado un total de 24.491 notificaciones de acontecimientos adversos, lo que correspondería a 93 notificaciones por cada 100.000 dosis administradas. El 77% han sido comunicadas por profesionales sanitarios y el 23% por ciudadanos.

La mayoría de las notificaciones corresponden a personas de entre 18 y 65 años (88%) y mayoritariamente a mujeres (79%).

De las 24.491 notificaciones de acontecimientos adversos, 4.659 fueron consideradas graves, entendiéndose como tal cualquier acontecimiento adverso que requiera o prolongue la hospitalización, dé lugar a una discapacidad significativa o persistente, o a una malformación congénita, ponga en peligro la vida o resulte mortal, así como cualquier otra condición que se considere médicamente significativa.

No obstante, el documento destaca que los efectos adversos más frecuentes siguen siendo los trastornos generales como la fiebre, dolor en la zona del pinchazo, cefalea, mareo, dolor muscular (mialgia) y articular (artralgia).

PFIZER

Hasta el día 30 de mayo de 2021, se han administrado en España 18.410.982 dosis de Pfizer, que corresponden a 10.675.325 personas. Respecto a este preparado, se han notificado 13.414 efectos adversos y, de ellas, 2.432 fueron consideradas graves. La mayoría de las notificaciones corresponden a mujeres (81%) y a personas de entre 18 y 65 años (83%).

Los trastornos generales como fiebre o dolor en la zona de vacunación siguen siendo los más frecuentemente notificados, seguidos de los trastornos del sistema nervioso (mayoritariamente, cefaleas y mareos) y del sistema musculoesquelético (principalmente, mialgia y artralgia).

De esta forma, la fiebre supone el 38% de los efectos secundarios, la cefalea el 28%, la mialgia el 21% y el dolor en la zona del pinchazo, el 15%. En todo caso, dice el documento, "la gran mayoría son reacciones pasajeras que pueden aparecer en los primeros días tras la vacunación".

Sobre la vacuna Pfizer y casos notificados de miocarditis (inflamación del músculo del corazón) y pericarditis (inflamación de la membrana que rodea el corazón) en Israel, la AEMPS entiende que "no se puede establecer una relación causal entre la aparición de miocarditis o pericarditis y la vacunación".

La vacuna de Pfizer contiene una molécula de ARN mensajero (ARNm) que posee las instrucciones para producir la proteína espícula. Esta proteína se encuentra en la superficie del virus SARS-CoV-2 y es necesaria para que este pueda entrar en las células del cuerpo.

Cuando una persona recibe la vacuna, algunas de sus células leerán las instrucciones del ARNm y producirán temporalmente la proteína de la espícula. El sistema inmune de la persona reconocerá esta proteína como extraña y producirá anticuerpos y células T activadas para defenderse.

Si más adelante la persona entra en contacto con el virus SARS-CoV-2, su sistema inmune lo reconocerá y estará preparado para defenderse frente a él. El ARNm de la vacuna no permanece en el cuerpo, sino que se destruye poco tiempo después de la vacunación.

La administración de Pfizer consiste en dos inyecciones en el brazo con una separación de al menos 21 días. Se transporta en cajas térmicas mantenidas en torno a -70ºC mediante hielo seco y, una vez llega a su destino, hay que refrigerarla en un ultracongelador (entre -60ºC y -90ºC), donde puede conservarse hasta seis meses; o en un frigorífico, entre 2 y 8ºC, donde podrá conservarse durante cinco días (120 horas).

Una vez descongelada, la vacuna no puede volver a congelarse.

MODERNA

Las dosis de esta vacuna inyectadas hasta el 30 de mayo ascienden a un total de 2.407.231, que corresponden a 1.720.646 personas. La mayoría fueron mujeres (68%); y por grupos de edad, el 72% tenían entre 18 y 65 años y el 28%, más de 65 años.

En este plazo se han registrado un total de 2.850 notificaciones de acontecimientos adversos. De ellas, 374 fueron consideradas graves. La mayoría de los casos corresponden a mujeres (82%) y a personas de entre 18 y 65 años (89%).

Los trastornos más frecuentes notificados también son fiebre o dolor en la zona de vacunación, seguidos de los trastornos del sistema nervioso (mayoritariamente, cefaleas y mareos) y del sistema musculoesquelético (artralgia y mialgia).

Además, se ha identificado la diarrea como una nueva reacción adversa y recuerda que pueden aparecer reacciones locales retardadas varios días después de haber recibido la vacuna y "no deben confundirse con una celulitis".

Por porcentajes, el síntoma más común es la fiebre (50%), junto con la cefalea (32%) y mialgia (24%).

La vacuna de Moderna funciona igual que la de AstraZeneca, pues también contiene una molécula de ARN mensajero (ARNm). Sin embargo, su conservación es distinta: la vacuna debe preservarse en un congelador con una temperatura de entre -25ºC y -15ºC, donde podrá conservarse hasta 7 meses; también puede almacenarse en el frigorífico, entre 2ºC y 8ºC, donde podrá conservarse durante 30 días.

Tras pinchar el vial para extraer la primera dosis, la vacuna debe usarse en las seis horas siguientes; una vez transcurrido este tiempo, la vacuna debe desecharse. La vacuna se administra por vía intramuscular en una pauta de dos dosis separadas al menos 28 días.

ASTRAZENECA

En relación con AstraZeneca, la ficha técnica ya incluye la aparición de forma rara del síndrome de trombosis con trombocitopenia (STT), que se caracteriza por la formación de coágulos de sangre en los vasos sanguíneos con niveles bajos de plaquetas. Por ello se contraindica la segunda dosis en personas que hayan experimentado STT tras la primera con AstraZeneca.

La ficha técnica incluye dolor de piernas, convulsiones y cambios en el estado mental como posibles signos de STT.

De esta vacuna se administraron hasta el 30 de mayo un total de 5.021.810 dosis, sobre las que 8.082 notificaron efectos adversos graves. Los trastornos generales como fiebre o escalofríos han sido los más frecuentemente notificados, seguidos de los trastornos del sistema nervioso (mayoritariamente, cefaleas y mareos) y del sistema musculoesquelético (artralgia y mialgia).

El más común es la fiebre (57%), la cefalea (41%) y la mialgia (26%).

La vacuna de AstraZeneca se administra en dos inyecciones en el brazo separadas preferentemente por 12 semanas, aunque el intervalo mínimo en base a los ensayos clínicos para que la segunda dosis sea válida es de 21 días.

Está compuesta por otro virus (adenovirus) modificado para contener el gen responsable de la formación de la proteína de la espícula del SARS-CoV-2. Sin embargo, el adenovirus de la vacuna no puede reproducirse ni producir enfermedad.

Como las anteriores, una vez administrada, la vacuna libera el gen del SARS-CoV-2 y el cuerpo producirá anticuerpos y células T activadas (leucocitos) para defenderse. Si más adelante, la persona entra en contacto con el virus, su sistema inmune lo reconocerá y estará preparado para defenderse frente a él.

La vacuna deberá conservarse en el frigorífico a una temperatura de entre 2ºC y 8ºC, donde podrá conservarse protegido de la luz durante seis meses. Esta vacuna no debe congelarse.

Tras pinchar el vial para extraer la primera dosis, el resto de la vacuna debe usarse en las seis horas siguientes si se conserva a temperatura ambiente (hasta 30ºC) o 48 si se conserva en frigorífico entre 2ºC y 8ºC; una vez transcurrido este tiempo, la vacuna debe desecharse.

JANSSEN

De la cuarta vacuna autorizada, Janssen, se administraron hasta el 30 de mayo 387.802 dosis, con 89 notificaciones de efectos adversos, que representan el 0,02 por ciento.

La mayoría de las personas que recibieron esta vacuna fueron hombres (52 por ciento). Por edades, el 53 por ciento correspondió a personas mayores de 65 años y el 47 por ciento a la franja de 18 a 65 años.

La pirexia o estado febril (29%) y la cefalea (27%) se llevan más de la mitad de las reacciones, seguido en menor medida por mialgia (20%), malestar (9%) y mareo (9%).

Esta vacuna se basa en un "sector viral", lo que significa que utiliza virus que han sido modificados genéticamente para que no puedan causar la enfermedad, aunque sí transportan información suficiente para la producción de proteínas que desencadenan la respuesta inmune que el organismo necesita para protegerse del SARS-CoV-2.

Además de ser la primera vacuna que se administra en una dosis única, la vacuna de la compañía belga Janssen, filial de la multinacional estadounidense Johnson & Johnson, no requiere unas condiciones muy especiales para su almacenamiento y distribución, ya que es suficiente para su adecuada conservación una temperatura de entre 2 y 8 grados.

Los datos obtenidos durante las diferentes fases clínicas en las que se ha testado esta vacuna revelan una eficacia superior al 85 por ciento en la prevención de la covid grave y que evita el cien por cien de las muertes, y los resultados demostraron además su eficacia contra las diferentes cepas y variantes, entre ellas las sudafricana y la brasileña.

Los viales de esta vacuna se pueden conservar en neveras convencionales, pero pueden además permanecer fuera de éstas durante las doce horas anteriores a su inoculación, por lo que numerosos expertos han valorado ya que puede contribuir de una forma muy eficaz a agilizar los procesos de vacunación.

Si viene congelada, la vacuna se puede conservar en congelador hasta dos años, entre -25ºC y -15ºC, o en frigorífico, entre 2ºC y 8ºC, donde podrá conservarse durante tres meses.

La Aemps recoge que las reacciones adversas durante los ensayos clínicos fueron normalmente leves o moderadas y desaparecieron al cabo de un par de días tras la vacunación. Las más frecuentes fueron dolor en la zona de inyección, dolor de cabeza, fatiga, dolor muscular y náuseas.

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