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con su propia compañía de ballet

Ángel Corella hace historia en el Teatro Real

viernes 05 de septiembre de 2008, 16:54h
El sueño por el que Ángel Corella lleva años luchando se ha convertido en realidad en el estreno con el que el Teatro Real ha inaugurado su temporada 2008-2009. A pesar de su trayectoria internacional de gran éxito, el bailarín confesaba estos días, antes del esperado debut madrileño, que ha tenido que batallar muy duro para sacar adelante lo que parecía más una utopía que un verdadero proyecto. No ha sido fácil la creación del Corella Ballet Castilla y León en un país como España, en el que hacía veinte años que no existía una compañía de ballet clásico. Sin embargo, su objetivo: abrir puertas en España para que los bailarines de ballet clásico puedan desarrollar su profesión sin necesidad de salir de nuestro país, era tan sólido y personal que el gran bailarín se ha empleado a fondo y ha conseguido que a partir de ahora haya que preguntarse en serio si es cierto que en España no existe un público para el ballet clásico.

La coreografía elegida para el debut de esta nueva compañía, formada por 50 bailarines seleccionados entre más de mil aspirantes y que pertenecen a trece nacionalidades distintas, ha sido La bayadère, un ballet clave del repertorio romántico cuyo argumento está inspirado en dos dramas del poeta hindú Kalidasa y que cuenta la historia de amor entre la bailarina Nikiya y el príncipe Solor y las intrigas a las que se ven sometidos para impedir su unión. La versión elegida ha sido la que Natalia Makarova, un verdadero mito de la danza y “madrina” de Corella en el American Ballet, realizó sobre el original de Marius Petipa y que ha sido interpretada por las más importantes compañías de ballet del mundo. Y se ha escogido precisamente esta obra porque es la piedra de toque para un cuerpo de baile, en la que no destacan tan sólo las figuras principales.

Lo advertía el propio Corella en sus últimas entrevistas: “La gente no espera la calidad técnica, artística y las ganas de nuestros bailarines”. Seguramente era cierto y, de ahí, el gran éxito que la primera representación de las seis que tendrán lugar hasta el próximo día 10 de septiembre ha cosechado ante un público aficionado y verdaderamente entregado al prodigioso bailarín, a las dos bailarinas principales, Paloma Herrera y Gillian Murphy, y, en general, a todos los integrantes de esta recién nacida y más que prometedora compañía. Unánimemente puesto en pie, el público del teatro madrileño ha premiado con sus aplausos la belleza clásica de un espectáculo minuciosamente trabajado en todos los aspectos y que es, además, la primera vez que se representa en su totalidad en nuestro país. Una verdadera resurrección del ballet clásico.