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SÁNCHEZ PAGA LAS FACTURAS DE LA INVESTIDURA

martes 11 de mayo de 2021, 11:46h
De la investidura y también del apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. Avergüenza la sumisión...

De la investidura y también del apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. Avergüenza la sumisión, cabeza inclinada y reverencial, del ministro Iceta ante las autoridades vascongadas. Pedro Sánchez consiguió los votos del partido proetarra Bildu, cubriendo de dinero a la agrupación y comprometiéndose a poner en manos autonómicas el control de las cárceles.

Algunos medios de comunicación han cifrado el número de miles de millones que el Gobierno sanchista ha derramado sobre el partido proetarra secesionista y heredero de la banda terrorista. En estos días se está consumando la entrega del control de las prisiones a las autoridades del País Vasco. Factura pagada.

“Otegi ya tiene las llaves de las cárceles”, ha titulado certeramente el diario La Razón. Y todos los partidos políticos, todas las instituciones, toda la ciudadanía saben que los criminales etarras gozarán de máximas atenciones, aun a costa de regatear a las leyes penitenciarias. Nadie duda del trato de favor que se dispensará a terroristas con delitos de sangre sobre sus espaldas.

Pedro Sánchez tiene conciencia del precio que está pagando por el puñado de votos de los herederos de Eta. Pero no ha vacilado un instante. Todo vale con tal de permanecer plácidamente sentado en la silla curul de Moncloa. Pedro Sánchez no quiere reconocer que en las elecciones madrileñas muchos ciudadanos han votado a favor de Isabel Díaz Ayuso porque querían manifestar su rechazo a los pactos del PSOE sanchista con los partidos secesionistas vascos y catalanes, con el proetarra Bildu y con el Partido Comunista. “La cesión de prisiones -ha dicho Jaime Mayor Oreja- es un avance más del Frente Popular”.

Un Gobierno frentepopulista, en efecto, débil y humillado, ha ofendido a las víctimas del terrorismo, trasladando a sus asesinos a las cárceles vascas y cediendo después el control de las prisiones a aquellos que se disponen a convertir las penas impuestas en gratas estancias en prisión.