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CICLISMO

Giro. Evenepoel retoma su meteórica carrera tras superar una depresión y su terrible caída

Giro. Evenepoel retoma su meteórica carrera tras superar una depresión y su terrible caída
miércoles 12 de mayo de 2021, 09:38h
La perla que más brilla del ciclismo internacional vio quebrada su inercia tras precipitarte, barranco abajo, desde una altura de cinco metros. Pero ha vuelto renovado.

El pasado sábado Remco Evenepoel volvió a competir en el ciclismo profesional. A sus 21 años, había firmado la irrupción en el pelotón internacional más importante. Cima de una generación de talentoso prometedores que también cuenta con Tadej Pogacar (vigente campeón del Tour de Francia). Casi nada. En temporada y media de currículum, al joven belga le dio tiempo a ganar lo siguiente: Vuelta a Bélgica -más una etapa-, Clásica de San Sebastián, medalla de oro en el Campeonato Europeo Contrarreloj, medalla de plata en el Campeonato Mundial Contrarreloj, Vuelta a San Juan -y una etapa-, Vuelta al Algarve -más dos etapas-, Vuelta a Burgos -y una etapa- y la Vuelta a Polonia -más una etapa-.

Esta barbaridad, que le ha conllevado el estatus de heredero natural de su compatriota Eddy Merckx, le ha colocado en quinielas de todo tipo. Su abrumadora precocidad exitosa le ha proporcionado expectativas disparadas. Su calidad encima de la bicicleta, sumado a la inteligencia e instinto para acumular victorias, confecciona una mezcla que los analistas sufren para traducir en una etiqueta concreta. Unos le contemplan como un cazador voraz de triunfos parciales -al estilo de Julian Alaphillipe- y otro, por el contrario, le ven en lo más alto del podio de las carreras de tres semanas.

Sea como fuere, esa dinámica que entusiasmó a la comunidad ciclista planetaria quedó abortada, de cuajo, el pasado 15 de agosto. En un descenso del Giro de Lombardia trazó mal una curva y padeció una caída que heló la sangre a su equipo, el poderoso Deceuninck-Quick Step, y a todo el que viera la estampa. Remco se precipitó puente abajo. Desapareció en el vacío de un barranco de casi siete metros de altura. El resultado, pasado el susto que hizo temer por su vida, fue de una fractura de pelvis y una fuerte contusión en el pulmón derecho.

Ese balance de complicada recuperación, visto lo visto, parecía poca cosa. Pero para un corredor de progresión meteórica, en el despegue de su trayectoria deportiva, constituyó un golpe tremendo. El cuerpo médico que le trató, los gestores de su escuadrón, su familia y él consensuaron qué hacer. Debían primar la salud de un deportista que acababa de nacer -desde el prisma atlético- y desestimaron la cirugía. Eso sí, la rehabilitación le ha tenido fuera de las carreteras hasta hace bien poco. Y su vuelta a la competición se ha hecho esperar hasta el arranque del Giro de Italia.

Así, la primera etapa de la ronda transalpina, celebrada el 8 de mayo, representó una jornada muy especial para este veinteañero distinguido. En esa fecha debutaría en una de las grandes carreras ciclistas y retomaría la actividad que mejor se le da. En la previa de ese episodio atendió a los medios de comunicación. Y dejó esta reflexión: "Lo que más quiero en este Giro es disfrutar, porque después de mi caída, a veces, estuve cerca de la depresión. Ahora necesito disfrutar, pedalear con mis compañeros y sea cual sea el resultado, tener buenos recuerdos juntos".

En rueda de prensa, a horas de estrenarse, confesó que "va a hacer daño empezar el Giro con una contrarreloj, pero me gusta". "De cara a los Juegos Olímpicos de Tokio es importante hacer la mejor contrarreloj posible. Sólo voy a intentar ir lo más rápido posible, a todo gas (...) Estoy feliz de estar de nuevo en el pelotón, pero es difícil saber cómo será. Dependerá un poco del resto de corredores. Si todos están nerviosos, será complicado", consideró.

Y añadió que "lo siento, pero este año no voy a ganar". "Voy a tomar la salida en Turín con el objetivo de coger experiencia. Nuestro hombre para la general será Joao Almeida (...) Almeida y yo somos buenos compañeros. Él ha trabajado para mí en el pasado y ahora haré lo mismo por él. Junto a (Fausto) Masnada y (Mikkel) Honoré, tenemos la tarea de ayudar a João para que llegue lo más alto posible. El año pasado perdió por poco el podio", argumentó. Antes de concluir que "estoy muy feliz de poder volver a montar en bicicleta. Es lo más importante".

Toda vez que completó un proceso de adaptación a la bici tras la inactividad en Calpe (España), se subió a su máquina en el prólogo del Giro y rodó de maravilla. Completó los 8,6 kilómetros del recorrido contra el crono en 9 minutos y 6 segundos. Un rendimiento sorprendente, dado lo prolongado del parón y el impacto psicológico de la caída, que sólo superaron seis corredores. Quedó a sólo dos segundos de su jefe de filas y a 19 de Filippo Ganna, el majestuoso especialista italiano. Y uno de sus principales rivales en esta disciplina.

Todos los favoritos para conquistar la maglia rosa, salvo Almedia, lo hicieron peor. Simon Yates, Egan Bernal, Jai Hindley, Mikel Landa, Aleksandr Vlasov, Romain Bardet Hugh Carthy, Marc Soler o Pello Bilbao cedieron tiempo ante el diamante belga. De hecho, sólo el ruso limitó los daños por debajo de los 19 segundos de desventaja. Así las cosas, Remco declaró esto: "Cuando el público me vio, empezó a aplaudir. Estoy muy feliz (...) Estoy contento y orgulloso de volver y estar ya entre los diez primeros. No pensaba en ganar, sólo en disfrutar".

"Me paré en la rampa de salida con lágrimas en los ojos", reconoció. No era para menos. En cambio, gestionada la lógica emotividad, Evenepoel ha seguido puliendo su estado de forma y mejorando su confianza en las otras tres etapas que han conducido la senda transalpina hasta este miércoles. Después de la primera traca, en la que Landa avisó a los gallos, no pudo seguir la rueda de los mejores -Bernal,Vlasov, Carthy y Ciccone-. Mas, se aferró al grupo conformado por nombres tan gruesos como Yates, Bardet, Dan Martin y Davide Formolo. Superó a su compañero Almeida en el primer examen montañoso -le metió la sonrojante cifra de cuatro minutos- y viaja octavo en la general. Como líder de su equipo. A su pesar, pero refrendando los cinco años de contrato que pactó con el Deceuninck en plena rehabilitación.

Con 14 victorias en la mochila, se mostró así de contentó tras firmar el pacto contractual: "Me siento realmente honrado. Este es el acuerdo más largo que ha firmado con un ciclista. Estoy muy orgulloso y feliz de permanecer en este maravilloso equipo, donde ya he disfrutado de muchos éxitos y espero que podamos alcanzar nuestros sueños". Su jefe, el afamado Patrick Lefevere, dejó clara la postura de su escuadrón. "Es un paso importante para el futuro, para el equipo. Todo el mundo sabe de lo que es capaz Remco y lo talentoso que es. Como él dijo, está feliz, y uno de mis roles más importantes es mantenerlo feliz y poner a las personas adecuadas a su alrededor. Estamos contentos de que Remco continúe y esperamos poder disfrutar de muchos más buenos momentos juntos", zanjó. Él y la selección olímpica de Bélgica saben que tienen una estrella resistente entre manos.

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