www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

SÁNCHEZ ORDENA EL ACOSO SIN PIEDAD CONTRA AYUSO

jueves 13 de mayo de 2021, 13:53h
Varios periódicos digitales publican la noticia de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ordenado acosar...

Varios periódicos digitales publican la noticia de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ordenado acosar sin piedad a Isabel Díaz Ayuso para fragilizar su figura. Tiene la esperanza el líder del sanchismo de ganar las elecciones autonómicas madrileñas dentro de dos años. Empleará todos los medios a su alcance para dañar la imagen de Díaz Ayuso, que le ha infligido una terrible derrota en la Comunidad Autónoma de Madrid. La opinión pública tiene conciencia de que el derrotado no ha sido Ángel Gabilondo, sino Pedro Sánchez.

Por razones éticas en democracia, el presidente del Gobierno debería haber dimitido, como hizo Pablo Iglesias. En lugar de eso, ha proclamado urbi et orbi, desde el cesarismo que le caracteriza, que agotará la legislatura, permaneciendo en Moncloa 32 semanas más. Y luego, tras las elecciones generales, ya se verá.

Teme el presidente que la mancha de Ayuso se extienda sobre el PSOE sanchista en toda España y que se sumen numerosos barones dentro del partido a la crítica, como ya lo han hecho, desde Felipe González a Joaquín Leguina. Son muchos los socialistas que quieren un PSOE democrático, un PSOE socialdemócrata, y que rechazan las alianzas con la extrema izquierda, con el Partido Comunista, con los partidos secesionistas vascos y catalanes y con el filoetarra Bildu. La crítica interna se hace cada día más dura y zarandea al César sanchista.

Pero Pedro Sánchez se pasa esa crítica por el arco del triunfo. Piensa consumar la legislatura y después aceptar los votos de cualquier partido extremista, secesionista o proetarra, si lo necesitara, para formar mayoría. Esa es la situación y los que pronosticaron la dimisión de Pedro Sánchez tras la catástrofe madrileña se equivocaron una vez más. El presidente del Gobierno es un político lapa, pegado a la roca del poder.