www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Solidaridad a pie de calle

jueves 13 de mayo de 2021, 19:39h

Una de las pocas consecuencias positivas de la pandemia es el aumento de la solidaridad ciudadana. Durante los meses más duros del confinamiento se multiplicaron los mensajes ofreciendo ayuda a las personas mayores y organizando repartos de alimentos a familias vulnerables. Se puede decir que surgió una conciencia solidaria casi desconocida en la historia reciente de nuestro país. Muchas personas se pusieron en contacto con ONG para ofrecer ayuda, y otras se organizaron autónomamente para dar una respuesta a la crisis. El mensaje más difundido era: “donde no llegan las autoridades llega el ciudadano”. No cabe duda de que sin estas ayudas el efecto devastador del Covid-19 desde el punto de vista social hubiera sido mayor.

Aunque ahora los debates se centran sobre la llegada y efectividad de las vacunas, lo cierto es que los índices de precariedad a consecuencia de la pandemia siguen siendo muy graves, pues la crisis se está extendiendo en muchas familias que han visto reducidos o cancelados sus ingresos. Por ejemplo, hace pocos días he sabido de una familia que ha tenido que ir a vivir a un camping con sus hijos al no poder pagar el alquiler. Como ésta, hay miles de historias que siguen requiriendo solidaridad y escucha, y no hay que olvidar que escuchar es el primer modo de mostrar solidaridad.

Se ha publicado recientemente un estudio realizado por la Plataforma del Tercer Sector y la Plataforma del Voluntariado de España que analiza el efecto de la pandemia en las personas que se han dedicado a atender a colectivos vulnerables. Los datos ofrecidos entre los encuestados refrendan el incremento de nuevos voluntarios: entre marzo y junio de 2020 hubo aumentaron un 14,2%. La la franja de edad que tuvo un mayor incremento es la que oscila entre 18 y 24 años, con un 25,3% del total.

Además, el estudio ofrece otros datos interesantes, entre otros la percepción de la realidad de los voluntarios durante la pandemia o el miedo ante el posible contagio o el impacto emocional al enfrentarse a una situación imprevista y desconocida. Es interesante destacar cómo son los recuerdos de quienes ayudaron a los demás durante la pandemia: la mayoría (el 86,6%), no tiene recuerdos negativos, siendo esta opinión especialmente significativa entre los encuestados de 25 a 34 años.

Tras el fin del estado de alarma y con el aumento de la vacunación se están detectando nuevas necesidades en los ciudadanos. La necesidad más importante será la de elaborar el concepto de “cercanía social”, pues la “distancia social” no solo ha implicado la necesaria distancia física sino también el distanciamiento emocional.

Hace unos días encontré en la calle a un hombre de mediana edad junto a un grupo de jóvenes musulmanes sin hogar de origen africano. Tras una agradable conversación en la que me demostró su amplia cultura, me comentó que la soledad, una depresión y una adicción al alcohol le hacen entrar en crisis en algunas ocasiones. Cuando se siente mal, baja a la calle para juntarse con estos jóvenes que le ayudan con lo único que tienen: su compañía.

La época que comienza presenta numerosos retos e interrogantes, y no debemos dejar la respuesta únicamente en manos de las instituciones. Es el momento de contagiar la solidaridad a pie de calle.

Jesús Romero-Trillo

Catedrático de Filología Inglesa en la UAM

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(1)

+

0 comentarios