www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

único en el mundo

Una red tecnológica de mil sensores convierte Doñana en un laboratorio global

lunes 08 de septiembre de 2008, 10:13h
Una red tecnológica de más de mil sensores remotos está transformando Doñana, un ecosistema declarado Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera, en un laboratorio global al que se puede acceder libremente por internet, según ha explicado a Efe el investigador del CSIC Ramón Soriguer.

Soriguer, científico de Estación Biológica de Doñana (CSIC) responsable de la creación de una Instalación Científica y Técnica Singular (ICTS) en este espacio natural, ha destacado que este proyecto es "único en el mundo" por su complejidad tecnológica, el valor ecológico de Doñana y porque permite el libre acceso en tiempo real de cualquier ciudadano y no sólo a los científicos a los datos obtenidos.

La consolidación de Doñana como una de las 24 ICTS que impulsa el Ministerio de Ciencia e Innovación -otras son las bases antárticas españolas, laboratorios singulares u observatorios astronómicos- finalizará en 2009 tras cuatro años de trabajo y una inversión de 1,8 millones de euros.

Esta iniciativa despliega en el corazón de Doñana un millar de sensores remotos, cámaras de televisión e infrarrojas y otras infraestructuras tecnológicas que se conectan entre sí en tiempo real por decenas de kilómetros de fibra óptica o por enlaces de radio, GPS y satélite, y a las que se puede acceder libremente por internet.

Algunas de las instalaciones que monitorizan este espacio natural son únicas en el mundo por su complejidad, como una unidad de edafología ubicada en un sabinar que obtiene decenas de indicadores sobre el estado de esta masa vegetal, una de las menos alteradas de las de Doñana.

Los más de mil terminales tecnológicos desplegados incluyen sensores remotos que obtienen y transmiten en tiempo real cientos de indicadores convencionales: temperatura, humedad, viento o lluvia y otros, más sofisticados, relativos a fisiología y metabolismos de plantas y suelos o flujos de carbono, entre otros.

Además, esta malla también actúa como una "unidad de vigilancia intensiva" del ecosistema de Doñana, explica Soriguer, permite el seguimiento en tiempo real de vertebrados e insectos y también puede actuar como una red de alerta de posibles contingencias como inundaciones, actividades humanas o episodios de contaminación.

La ICTS de Doñana facilita desde imágenes en directo, tanto diurnas como nocturnas, obtenidas por una docena de cámaras de vídeo hasta casi un centenar de parámetros sobre flujos de carbono o la actividad biológica de suelos y las plantas, que incluyen desde su flujo de savia al crecimiento de tallos y de troncos.

Estos indicadores y el valor excepcional de Doñana convierten a esta ICTS es un laboratorio global estratégico para el estudio del cambio global.

Soriguer destaca que, además de estos parámetros biológicos, la ICTS de Doñana también se conecta con las bases de datos acumulados por la Estación Biológica de Doñana en su medio siglo de existencia.

Para la consolidación de esta malla tecnológica, que cubre ya más de 15.000 hectáreas del Espacio Natural de Doñana, ha sido necesario innovar dispositivos y programas informáticos que han sido desarrollados por científicos y empresas andaluzas.

Esta ICTS refuerza la alianza entre ciencia y conservacionismo que fue el origen, hace medio siglo, de la Reserva Biológica de Doñana y del parque nacional del mismo nombre.

Además, destaca Soriguer, esta red tecnológica facilita el trabajo de los científicos, que pueden conectarse por teléfono y por internet dentro del espacio protegido y que han reemplazado sus tradicionales libretas de campo por modernas PDA, así como su seguridad, ya que tanto ellos como los vehículos en los que se desplazan están localizados permanentemente vía satélite.