El futbolista alemán no sabe si podrá competir en la Eurocopa.
El pasado viernes, 14 de mayo, saltaron las alarmas en el Real Madrid y en el seno de la selección de Alemania de fútbol. Toni Kroos, arquitecto del centro del campo en ambos equipos, había sido puesto en aislamiento por haber estado en contacto directo con una persona que había dado positivo en coronavirus. Desde ese momento se activó la dura preocupación en el Santiago Bernabéu y en la 'Mannschaft' ante el horizonte de competir desprovistos del talentoso jugador nacido en la localidad de Greifswald.
Con el apretado final de la batalla por LaLiga y la Eurocopa por delante, no fueron pocos los aficionados que rezaron o empujaron para que el cerebro germano regateara a la pandemia en este tramo tan delicado del calendario deportivo. Sin embargo, no darían fruto los buenos deseos y el lunes se confirmaron los peores presagios. Así lo confirmaron desde Chamartín: "El Real Madrid C. F. comunica que nuestro jugador Toni Kroos ha dado resultado positivo en el test de Covid-19 realizado en el día de hoy".
En consecuencia, Zinedine Zidane se remangó para lidiar con la enésima baja -van ya más de 60 lesiones desde que arrancara el presente curso-. Kroos no podría participar en los trascendentales encuentros ante Athletic y Villarreal. Y Joachim Löw, seleccionador alemán, reunió a su cuerpo técnico para estudiar el entuerto. En un combinado de pautado relevo generacional, la baja de este pilar veterano representaba un vacío sideral.
Los preparadores teutones, finalmente, decidieron convocar al sensacional asistente y contructor de juego madridista. Completaron la lista de seleccionados, eso sí, cubriéndose las espaldas con el oficio de Thomas Müller y Matts Hummels -dos peones ilustres que fueron apartados del equipo tras la disputa del Mundial de Rusia 2018- para acolchar el aterrizaje del juvenil Jamal Musiala y de los debutantes en un gran torneo como el continental -como Christian Günter o Kevin Volland-.
Con la agónica victoria cosechada en San Mamés, el Madrid se enfoca en la preparación de la jornada final frente al Submarino castellonense. Lo hace desprovisto de la clase y jerarquía de un creador que ha acumulado 43 partidos en esta temporada, para un total de casi 3.200 minutos. Lo escueto de la plantilla y la montonera de infortunios obligaron a Zidane a exprimir a Luka Modric y al germano, que ha llegado muy tocado a estas fechas. De hecho, sólo ha completado un encuentro de los últimos siete. Su musculatura ha dicho basta.
Así las cosas, ahora le esperar toca a Kroos. Tiene las puertas de la Eurocopa abiertas, pero no se sabe en qué condiciones llegará a un torneo que arrancará el 11 de junio. En el entretanto, el mediocampista ha confesado cómo está conviviendo con su contagio. Lo ha hecho en el podcast que comparte con su hermano Felix. En el espacio llamado 'Einfach mal Luppen'.
"A pesar de todas las precauciones que habíamos tomado, un empleado fue capturado (contagiado) en nuestra casa", avanzó, antes de comentar que la primera persona de su círculo íntimo que dio positivo fue su esposa, Jessica. "Antes le decía, con bastante humor: 'Precisamente porque siempre eres tan cuidadosa y desinfectas todo, serás la primera en ser golpeada'. Así es como resultó. Y como persona en contacto con ella, por supuesto, me retiraron de la circulación de inmediato", narró.
Alegó que "me siento un poco mejor cada vez, la fiebre ha bajado un poco". "En general, estoy débil. No se lo puedo recomendar a nadie. No es tan genial ni agradable. No es algo que tienes que tener", añadió para, de inmediato, desear que a sus hijos "les afecte lo menos posible". Con 31 años, indispensable en dos de los escuadrones más elitistas de la historia del deporte, se sabe con los focos encima de cara al gran evento cercano.
"Si las cosas se van cumpliendo según los plazos, entonces puedo llegar con normalidad. Si demora dos o tres días más tiempo, entonces será así. Pero lo que sí puedo hacer es quitar preocupaciones a la gente, porque llegaré y estaré listo", manifestó, seguro de su comparecencia en la Euro-2020.Y se despidió desglosando cómo afronta la profesionalidad durante el periodo vacaciones para llegar siempre en plenitud al inicio del curso.
Esta es su receta: "Mi objetivo al final de todas las vacaciones es volver y no pesar más que antes. Por ejemplo, si tengo cuatro semanas de vacaciones, entonces en las dos primeras semanas digo: 'Como y bebo lo que quiero'. Nada de fútbol. Hago lo que quiero (...) Engordo a sabiendas dos o tres kilos. Y en las otras dos semanas hasta el inicio de los entrenamientos lo reduzco, como mucho menos y sólo bebo agua". "Definitivamente, quiero mantenerme en forma y hacer deporte, ese es mi propio desafío. Pero no sé si funcionará", concluyó.