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Ensayo

Anna Augustyniak: En busca del conde Sobanski

domingo 23 de mayo de 2021, 19:58h
Anna Augustyniak: En busca del conde Sobanski

Prólogo de Mercedes Monmany. Epílogo de Michał Sobański. Traducción de Amelia Serraller Calvo. Edición de Javier Jiménez. Fórcola. Madrid, 2021. 340 páginas. 27,50 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar

En la obra En busca del conde Sobanski. Cronista del Berlín nazi, Anna Augustyniak recupera la figura de uno de los principales estandartes de las letras polacas en el siglo XX, acercándonos su trayectoria vital e intelectual. Sin embargo, no se trata de una mera biografía en la que enumere de manera acrítica los logros de su objeto de estudio. Por el contrario, asistimos también al análisis de uno de los momentos más lúgubres de la reciente historia europea: el periodo de entreguerras, una etapa en la que totalitarismos de toda condición camparon a sus anchas por el “viejo continente”.

Anna Augustyniak sigue un orden cronológico para ordenar el contenido de la obra. Así, dedica los capítulos iniciales a bucear y describir los orígenes familiares y primeros años de vida de Sobanski. Esta parte la enriquece con abundante material gráfico con el que pone cara a personajes reales aunque desconocidos para el lector. Durante el transcurso de estas páginas, encontramos un caudal de nombres propios (intelectuales, escritores, nobles…) que la autora contextualiza de manera notable, certificando de este modo el rigor de su investigación. Este último rasgo también lo avala la ingente bibliografía manejada.

El conde Sobanski falleció en su admirada e idealizada Inglaterra en 1941, debido a una enfermedad (la tuberculosis) que había irrumpido en su vida bastante tiempo atrás. En el exilio londinense desarrolló una vertiginosa actividad periodística y literaria, a través de la cual defendió su visión liberal y cosmopolita del mundo, una perspectiva que en esos momentos contaba con pocos adeptos, y apoyó la resistencia polaca al nazismo.

Con todo ello, el hecho de que la autora relacione con precisión historia y literatura nos permite conocer la evolución personal e intelectual de Sobanski pero también la crisis de valores que se apoderó de Europa en los fatídicos años treinta del siglo pasado. La irrupción del nazismo, con su carácter tribal y excluyente, influyó decisivamente en la existencia de nuestro protagonista, el cual “no intenta adornar la realidad nazi con la que se topó. Da la señal de alarma, pero el mundo no le escucha” (p. 181).

Al respecto, en sus crónicas periodísticas y literarias sobre Berlín, reflejó con claridad la sumisión del pueblo alemán a Hitler, al uniforme y a las armas: “La reconstrucción interna de los alemanes aterra a Sobanski. Los mira como si fueran actores que han adoptado los nuevos papeles de forma irreflexiva y sin oponer resistencia” (p.187). En íntima relación con este argumento, sus innatas condiciones para la literatura se apreciaron en un género, el reportaje, en el cual la cuestión judía adquirió cada vez más espacio, declarándose filosemita.

El volumen concluye con el epílogo de Michal Sobanski, de quien el protagonista fue tío-abuelo, que realiza una breve síntesis de la trayectoria familiar. Para tal fin, se centra sobre todo en la persecución de la que fueron víctimas durante la Segunda Guerra Mundial quienes residían en Polonia, algunos de los cuales lograron huir y establecerse en escenarios bien lejanos, geográficamente hablando, como Argentina.

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