La plantilla rojiblanca recibió el trofeo de campeones de LaLiga en un acto privado de público.
El Atlético de Madrid compareció este domingo en el estadio Wanda Metropolitano para oficializar la conquista de su undécima Liga. El acto, cerrado a un público que aguardaba en los aledaños del recinto, vivió su momento culminante cuando el capitán del equipo, Jorge Resurrección 'Koke', alzó al cielo el trofeo de manos de Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF). Se trataba del colofón a unas horas de absoluto éxtasis rojiblanco.
El evento arrancó con la intervención del feliz dirigente rojiblanco. Enrique Cerezo inauguró su discurso recordando y rindiendo homenaje a Saúl, niño de 13 años que falleció durante la celebración en el centro de la capital. "Nuestra alegría no es completa por el fallecimiento de un joven atlético, una terrible desgracia que nos arranca un miembro de la familia rojiblanca", confesó el mandatarios.
Acto y seguido, agradeció el calor que han demostrado los hinchas en estas semanas de dura pelea por la gloria. Y señaló a los futbolistas como "23 héroes", subrayando la "profesionalidad y eficacia" de Miguel Ángel Gil Marín. "En los últimos ocho años, el Barcelona ha ganado cuatro ligas, el Real Madrid dos y nosotros dos, por lo cual es un mérito", destacó Cerezo sobre la formidable gestión del máximo accionista y consejero delegado del club. Guardando un hueco en el recuerdo para nombres como Vicente Calderón o Jesús Gil.
Uno de los instantes de mayor repercusión arribó después del discurso ofrecido por Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid se refirió al conjunto colchonero alegando que "otra forma de entender la vida es posible, que lo que más cuesta es lo que más se valora y que nunca hay que dejar de crecer". Mostró gratitud al equipo, "uno de los mejore clubes del mundo", por "hacer que Madrid esté más de moda que nunca". Y dicho esto, se enfundó la camiseta oficial que la entidad le proporcionó.
En el momento en que la mandataria se sacó la chaqueta para proceder a vestir la elástica rojiblanca se detonaría la anécdota de la tarde. Los futbolistas, atentos desde el podio preparado, deslizarían algún que otro silbido para denotar el atractivo físico de la política. Y corearían durante la maniobra hasta jalear y aplaudir a Ayuso cuando ésta se hubo puesto la camiseta. Un recorrido amable que desataría las risas de la presidenta electa de la región madrileña, aficionada confesa del Real Madrid.
Tomaría el relevo José Manuel Rodríguez Uribes. El ministro de Cultura y Deporte dejó este mensaje: "No siempre la justicia va de la mano en el deporte, pero esta vez sí, habéis ganado en buena lid, habéis mantenido el ritmo, el espíritu del 'Cholo' (Simeone) no ha desfallecido nunca y este equipo es campeón con mayúsculas". Y agradeció a LaLiga y a la RFEF por "haber mantenido la Liga viva". "A todos los aficionados nos ha permitido soportar esta situación de crisis sanitaria con mucha mayor fuerza", remarcó.
Por último, el cuerpo de autoridades acogió la intervención de José Luis Martínez-Almeida, forofo del equipo colchonero. Quiso el alcalde capitalino emitir "una dedicatoria especial a todas las madres que nos han hecho del Atleti". En una mención bromista, reconoció ante Ángel Correa que le había pitado en algún partido, cuando era socio del club. Y se despidió poniendo en valor la batalla que ha acometido con éxito el Atlético ante un oponente como el club de Chamartín, que ha "competido hasta el último minuto".
"Diego, ganar títulos no es tan difícil. Lo que es difícil es girar la historia, y tu has girado la historia de este club cuando llegaste en 2011, lo que es difícil es que haya un antes y un después del 'Cholo' en el Atlético, y que los valores trascenderán tu legado en este club", le dijo al entrenador, Diego Pablo Simeone. Y se dio paso a la entrega del trofeo. 'Koke', capitán y canterano, leyenda viva de la institución rojiblanca, iniciaría los festejos con la anhelada copa. Y se la ofrecería a los cientos de aficionados congregados en el exterior del estadio, en un mar de cánticos y bengalas. Siguiendo el protocolo pautado por las autoridades sanitarias.