En una jornada deportiva inolvidable, la delegación paralímpica española encontró su particular vivero en la vanguardista piscina olímpica, más conocida como Cubo de Agua, de la que salió con seis medallas, tres de ellas de oro.
La nadadora aragonesa María teresa Perales, de 33 años, continúa a ritmo de presea diaria y hoy se adjudicó el oro en los 200 metros libres con un tiempo de 2:47.47, con lo que ya lleva dos, además de la plata de la segunda jornada y el récord del mundo del primer día de competición. El donostiarra Richard Oribe, con parálisis cerebral, conquistó el oro en los 200 libre y batió de paso el récord del mundo, que dejó en 2:55:81 después de una carrera memorable en la que no dio opción a ninguno de sus rivales, a los que fue metiendo tiempo en cada giro.
El tercer nadador que hizo sonar el himno español en el Cubo de Agua fue Enhamed Mohamed Yahdid, considerado un referente en el deporte paralímpico, quien batió hoy su segundo récord mundial en los 100 metros mariposa S11 (atletas con ceguera total) al parar el cronómetro en 1:01:12 en una carrera en la que no tuvo rival.
Las otras tres medallas, dos de plata y otra de bronce, corrieron a cargo del vigués Sebastián "Chano" Rodríguez, de la madrileña Ana García-Arcicollar y del Salmantino Alejandro Sánchez, respectivamente. Chano, un clásico del paralimpismo a sus 51 años, acabó segundo en los 200 metros libres S5 tras inspirarse "a su manera" con la famosa canción de Sinatra, mientras que García-Arcicollar fue plata en los en 100 metros mariposa S12 y Sánchez bronce en los 100 braza con un tiempo de 1:13.44.
Más medallas en ciclismo, atletismo, boccia y judoY mientras la natación celebraba sus éxitos, el judo alzaba hasta la cúpula del Gimnasio de los Trabajadores la bandera española gracias a la victoria de María del Carmen Herrera en la categoría de menos de 70 kilos, en la que se impuso en la final a la mexicana Lenia Rubalcaba.

Por tercera jornada consecutiva el ciclismo en pista se sumó a la cosecha española, en esta ocasión con el tercer puesto del barcelonés Juan José Méndez, que confirmó los pronósticos en la prueba de persecución individual LC4 para corredores con minusvalías físicas tras derrotar al alemán Erich Winkler. La medalla de Méndez, de 44 años y que sufrió la amputación de la pierna y el brazo izquierdo debido a un accidente de moto a los 28, es la cuarta que aporta el ciclismo español al medallero.
La delegación se encontró además con dos buenas noticias de buena mañana, con sendos bronces en atletismo y boccia, dos especialidades deportivas que todavía no se habían estrenado en estos Juegos Paralímpicos.
La medalla en boccia, deporte que practican principalmente personas con parálisis cerebral o con discapacidad física severa, corrió a cargo del granadino Manuel Ángel Martín Pérez, que se impuso en la lucha por el bronce al argentino Pablo Cortez, al que ganó 3-2 en el parcial de desempate. Eva Ngui, velocista de origen ecuatoguineano y afincada en Cataluña, rompió con el maleficio que persigue al atletismo español en el Estadio Olímpico o Nido de Pájaro al colgarse un bronce en la prueba de 100 metros para deficientes visuales con una marca de 12:58 segundos.
La delegación española ha venido a Pekín con la intención de regresar a España cargada de medallas como recompensa a los últimos años de duro entrenamiento y en la jornada de hoy ha enfilado de lleno la senda del éxito.