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Sahara: lógica y razón

martes 09 de septiembre de 2008, 20:58h
Impresiona por su amarga decepción, la lectura del testamento político que, el recién cesado enviado personal del Secretario General de Naciones Unidas para el Sahara, Peter Van Walsum, ha difundido en forma de tribuna. (El País 28 de Agosto 2008). El veterano diplomático holandés de 74 años, había sido nombrado por Kofi Annan en Agosto de 2005, sucediendo tras un difícil paréntesis de un año, al norteamericano James Baker dimitido en Junio de 2004.

Para Marruecos fue un hombre con coraje, que cumplió su misión con mucha objetividad. Tuvo la valentía, dice su ministro portavoz Khalid Naciri, de “afirmar aquello que todos los sabios del mundo admiten; que la creación de un sexto estado en el Magreb es absurda”.
Para el Polisario, la versión es diferente. Su líder Mohamed Abdelaziz, lo había descalificado reiteradamente y solicitado su destitución. Ponía esta, como condición previa para seguir negociando con Marruecos, en lo que sería una quinta ronda, en el suburbio neoyorquino de Manhasset, donde desde hace un año se celebran conversaciones bilaterales. “Se ha autoexcluido por su posición favorable al ocupante marroquí” ha declarado recientemente el dirigente saharaui.

En mi opinión, la carta de Van Walsum es honesta y pretende prestar un último servicio a la comunidad internacional, alertando sobre los rígidos condicionantes que colapsan cualquier intento de solucionar el problema. Reconoce el diplomático holandés que el Derecho Internacional avala las tesis del Polisario. Se refiere a la Resolución 1514 sobre descolonización y autodeterminación aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1960 y a la interpretación que en1975 hizo la Corte Internacional de Justicia que proclamó la “no existencia de vínculos precoloniales entre Marruecos y el Sahara, que pudieran afectar a dicha Resolución”

Pero sostiene Van Walsum que “la legalidad internacional, no es lo mismo que el Derecho Internacional. Evidentemente el Consejo de Seguridad tiene que acatar el derecho, pero también tiene que tener en cuenta la realidad política”. Aquí radica el problema. Tras su experiencia de tres años, afronta valientemente la difícil situación real. Parte de la base de que el Consejo de Seguridad impondrá siempre una fórmula consensuada ¡Demasiados problemas hay en el mundo para pensar en imponer un status determinado en el Sahara, aplicando las medidas coercitivas del Capitulo VII de la Carta!

Pero esta solución consensuada choca con un primer escollo: Marruecos se niega a realizar el referéndum reiteradamente recomendado por Naciones Unidas. El segundo es aún más determinante: el Polisario solo quiere hablar de soberanía completa. Van Walsum apunta que “si el Polisario pudiera contemplar una hipotética solución negociada que no fuera la independencia total, contaría seguramente con un abrumador apoyo internacional” que garantizaría el pleno uso de sus libertades y constantes históricas. No debería despreciarse este último mensaje de un diplomático con experiencia y reconocida honestidad, si no se quiere perpetuar el problema del pueblo saharaui.

Cuando se le presenta el caso de Timor Oriental que estuvo ocupado por Indonesia durante 24 años antes de acceder a su independencia, y se pretende comparar con el del Sahara, responde: “Es moralmente satisfactorio brindar un apoyo incondicional a los que están en su derecho, pero debe tenerse en cuenta el riesgo de crear falsas esperanzas y prolongar la agonía”.

Ban Ki Moon ha estado estos días en Madrid. Por supuesto le preocupa el tema; por supuesto España está muy sensibilizada y materializa su apoyo en mil formas en las que fluye la generosidad y un honesto sentimiento de apoyo al más débil. En la agenda del Gobierno y concretamente en la del Ministro de Asuntos Exteriores el tema está sobre la mesa. Pasados 33 años de la salida de España del territorio ¿podría ser un español el próximo enviado especial del Secretario General? Personas capaces tenemos, las posibles reticencias están más que superadas, queremos a los dos pueblos y estamos próximos a ellos y hemos demostrado ser generosos y buenos gestores en misiones internacionales.

Es bueno el orgullo de un pueblo. Conocemos y está más que constatado el del pueblo saharaui. Pero, el sacrificio de sucesivas generaciones no puede eternizarse. No es imposible encontrar soluciones históricas en los manuales de Derecho Internacional.

Es cuestión de conjuntar razón y lógica.

Luis Alejandre

General de Ejército

Luis Alejandre es general.

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