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2021

ARCO cierra con ventas por encima de las expectativas su edición más difícil

ARCO cierra con ventas por encima de las expectativas su edición más difícil
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Efe
domingo 11 de julio de 2021, 15:54h
Actualizado el: 07/11/2021 19:33h

ARCO echa este domingo el cierre a su edición más difícil, la de la pandemia, celebrada en plena quinta ola y con solo la mitad de las galerías. Pese a ello, la organización está satisfecha con su desarrollo y las galerías han vendido por encima de sus expectativas.

Maribel López, la directora de la feria, se declaraba hoy “muy satisfecha” y orgullosa por el desarrollo de ARCO. La cita, que se desarrolla desde el pasado miércoles en Madrid ha servido para reactivar el mercado del arte y para “romper la dinámica de pesimismo” que arrastra el sector desde que comenzó la pandemia.

“No sabemos cuándo va a acabar esta situación tan tremenda, pero mientras tenemos que imaginar cómo funcionar con ella y este ha sido un ejercicio muy bueno”, ha dicho.

La Feria de Arte Contemporáneo de Madrid ARCO ha cambiado radicalmente su arquitectura por la crisis sanitaria: los pasillos son más amplios, el aforo se ha reducido a la mitad y el aire de los pabellones 7 y 9 se renueva cada tres horas.

Ha sido también más pequeña, solo han participado 130 galerías, un poco más de la mitad que en 2020. Los 250 coleccionistas a los que cada año invita la feria no han fallado pese a la mala imagen que las cifras están arrojando de España en el turismo.

Todavía no hay datos de asistencia de público general, pero se esperan “muy inferior” a otros años por lo reducido del aforo y las vacaciones.

Más ventas de las esperadas

Lo más importante es que las galerías, que en su mayoría comenzaron la feria con una fuerte sensación de incertidumbre por el cambio de fechas -de febrero al verano-, han superado sus expectativas.

“Hay galerías que han vendido más que nunca y otras poco -explica, pero todas están gratamente sorprendidas”.

Mercedes Ros, de la Galería Marlborough, uno de los pesos más pesados del panorama, certifica estas sensaciones. Han superado las expectativas que tenía aunque las ventas han sido diferentes, explica a Efe: “Hemos vendido de otra manera, las ventas han estado más repartidas”.

El primer día la galería vendió la pieza más cara del stand, un Juan Genovés por 215.000 euros. El resto las ventas se han distribuido.

Igual de contenta se declaraba Elvira Mignoni de la galería Elvira González, otra de las veteranas.

“La feria ha estado muy bien organizada y desde luego ha superado nuestras expectativas”, asegura. Pensaba que julio iba a ser un mes que no acompañara la celebración de la feria, según relata, han venido tanto coleccionistas españoles como extranjeros.

Espacio Mínimo, una de las galerías más importantes del pabellón 9, ha notado un incremento de nuevos compradores y coleccionistas.

“Estamos contentos, la feria ha sido un milagro. Hemos conseguido nuevos clientes y hemos vendido a instituciones. No es nuestro mejor ARCO, pero desde luego no es el peor”, explica a Efe Luis Valverde y José Martínez, dueños de la galería.

¿Menos es más?

Este año ARCO tenía un día más para profesionales y una jornada menos para público general, que obviamente ha sido menos multitudinaria como en años anteriores.

La feria tenía menos expositores y esto ha sido algo que han agradecido tanto los coleccionistas, que han podido visitar la feria con más tranquilidad, como los galeristas.

¿Incorporará la feria alguno de los cambios de esta edición tan atípica? “Hay decisiones que debemos tomar, pero será más adelante. Depende de muchas cosas, la dimensión de ARCO responde a su demanda”, ha declarado López.

La directora de la feria remarca la importancia de las jornadas de público general en ARCO. “Hay gente que comienza a amar el arte aquí, por eso queríamos que hubiera público también este año”, ha señalado.

La organización de esta edición ha sido “un ejercicio de flexibilidad tan radical que ahora podemos imaginar cualquier cosa”, dice su directora, que es consciente de que muchas de las soluciones aportadas a esta edición han sido muy aplaudidas, y ahora lo que toca es “imaginar la feria futura”.

La próxima edición de ARCO se celebrará en febrero de 2022, en apenas seis meses, y si todo está a favor, será la edición en que la feria celebrará su 40 aniversario, que se debía haber celebrado este año, pero que se ha pospuesto por la situación.

Principales ventas

- El Museo de Bellas Artes de Bilbao ha comprado “Guernica, Guernicara” de Agustín Ibarrola, una de las piezas más mediáticas de la feria. La obra es una versión que el artista vasco hizo de la mítica obra de Picasso y se ha vendido por 300.000 euros.

- El Museo Reina Sofía ha comprado 18 obras de 15 artistas -siete hombres, siete mujeres y un colectivo- por cerca de 300.000 euros. Las piezas son de artistas como Manolo Quejido, Agustín Ibarrola, Liliana Maresca, Evru/Zush, Alonso Gil, Clara Montoya, Andrés Pachóno Bouchra Khalili.

- La Fundación ARCO ha adquirido obra de Georges Toni Stoll, Frida Orupabo, Cecilia Bengolea, Jon Mikel Euba y Paz Errázuriz. En total son una decena de obras de cinco artistas, sufragadas con la recaudación de la Cena Fundación ARCO.

- La Comunidad de Madrid ha comprado obras de los artistas Isidoro Valcárcel Medina, Ana Buenaventura y Cristina Iglesias por valor de 150.000 euros y que pasarán a formar de la Colección de Arte Contemporáneo del CA2M -Centro de Arte Dos de Mayo-.

- DKV Seguros ha comprado, entre otras, piezas de Cristina Mejías, Ana Esteve, Guillermo Pfaff, Edu Carrillo, David Martínez, Marina González, y Asunción Molinos.

- TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, la fundación de Francesca Thyssen, ha adquirido obra de Daniel Otero Torres y Charwei Tsai, Jose Dávila, Regina de Miguel, Nestor Sanmiguel y Antonio Ballester Moreno y Ania Soliman.

- La Fundación Helga de Alvear ha comprado piezas de Bruno Munari, Antony Gormley, Gilbert&George y John Chamberlain. Las obras se integrarán en la colección de la galeristas, que acaba de abrir un museo en Cáceres.

- Fundación María Cristina Masaveu Peterson. La fundación ha reducido este año sus compras respecto al año pasado, todas son piezas de mujeres artistas. Ha adquirido dos piezas de la joven Carla Cascales, una maqueta de la obra “Cometa Anclado” de Aurelia Muñoz, y una obra de Irma Álvarez-Laviada.

- La Fundació Sorigué ha ampliado sus fondos con la adquisición de obras de Nacho Martín Silva, Julia Santa Olalla y Paloma de la Cruz.
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