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Biografía

Rafael Abella: José Manuel Lara, el editor

domingo 25 de julio de 2021, 19:43h
Rafael Abella: José Manuel Lara, el editor

Almuzara. Córdoba, 2021. 364 páginas. 21,95 €.

Por Adrián Sanmartín

Sabido es que José Manuel Lara (1914-2003) fue una figura esencial en el mundo editorial español. Sin el fundador de Planeta no resulta posible entender un sector imprescindible en la vida cultural de cualquier país. Aunque, por desgracia, España no se caracteriza precisamente por contar por el aprecio por los libros y por la lectura, algo por lo que luchó con denuedo el protagonista de esta espléndida biografía que por fin ve la luz. Se la debemos a Rafael Abella (Barcelona, 1917-2008), historiador especializado en la intrahistoria, ámbito en el que publicó estudios de referencia sobre la vida cotidiana durante la Guerra Civil tanto la zona franquista como en la republicana, junto a otras obras en las que el rigor, la copiosa documentación y la precisión no estaban reñidos con un estilo accesible, poniendo la Historia al alcance de todos. Asimismo colaboró en distintos medios, como el periódico La Vanguardia y la revista Destino, entre otros, y trabajó en la editorial Planeta durante más de tres décadas.

Nadie mejor, pues, que Rafael Abella para acercarnos a la intensa trayectoria profesional y personal de quien puso en marcha un auténtico imperio que se extendió al otro lado del Atlántico y que hoy como Grupo Planeta se despliega tanto en el sector editorial como en el de la comunicación, y creó uno de los premios literarios más codiciados. Fruto de las largas conversaciones que mantuvo con Lara, Abella lleva a cabo un completo y minucioso recorrido por los avatares de su existencia que nos permite conocerle mejor como sagaz empresario de éxito y como persona, con sus buenos y malos momentos. Un mazazo terrible, del que nunca acabó de recuperarse, fue la muerte de su hijo Fernando Lara Bosch en accidente automovilístico el 18 de agosto de 1995.

A la vez que se nos dan claves sobre la vida cultural, literaria, social, editorial y política de la época. De ahí que este libro de Rafael Abella encierre un manifiesto atractivo no solo para los interesados en el biografiado. Un atractivo al que también contribuye su amenidad y las jugosas anécdotas que se incluyen.

José Manuel Lara Hernández nació en El Pedroso (Sevilla) en 1914, hijo del matrimonio formado por Fernando Lara Calero, médico de la localidad, e Inés Hernández Sayago. Su abuela paterna quiso orientarle hacia el sacerdocio -a los diez años llegó a ingresar en un seminario-, pero el deseo de su abuela no fructificó. Tampoco sus incursiones en diversos oficios desde mecánico a dependiente de droguería, hasta que su padre pensó que en Madrid podría abrirse camino en la vida. Llega a la capital de España en los años treinta, se apunta en la Academia Velilla, y Larita, como empezaron a llamarle sus amigos, descubre en los bailes-taxis su afición y habilidad para haberse podido convertir en el “Fred Astaire hispánico”. Sobre su tiempo en Madrid le confesaría a Abella: “Me arrepiento de haber transcurrido esa etapa como un viva la Virgen”. Luego, ya en una España en lucha fratricida, se enrolaría en la Legión, entrando en Barcelona con las tropas del general Yagüe. Se afincó en la Ciudad Condal y´ sentó las bases para la creación de Planeta, que arrancó en 1949. Se casó con la catalana María Teresa Bosch Carbonell, figura decisiva en su vida. Falleció el 11 de mayo de 2003.

Lara, con mucho de hombre hecho a sí mismo, nunca ocultó su ideología, pero su comportamiento no fue sectario. Contrató a represaliados del franquismo, y el abanico de los autores publicados fue muy variado. Por ejemplo, de ello dan testimonio las palabras de Manuel Vázquez Montalbán, el “padre” del singular detective Pepe Carvalho, que se recogen en el libro, junto a otras. “A pesar de ser un vencedor de la Guerra Civil –señala Vázquez Montalbán- mantuvo una vivencia cultural abierta y sabiamente adaptada a la evolución de la sociedad literaria […]. Cuando salí de la cárcel trabajé para Lara en la preparación del Diccionario Larouse, en una redacción prácticamente ocupada por una mayoría de jóvenes profesionales entre el rojo y el rosa, porque Lara había entendido que era gente más curiosa y al día que los de camisa blanca o azul […]. Años después me editó Yo maté a Kennedy”. Y destaca el respeto de Lara por la gente que sabía escribir, “respeto que los escritores apreciamos más que cualquier otro logro porque somos exhibicionistas”.

José Manuel Lara, el editor se enriquece con abundante material gráfico y un estupendo prefacio de Carlos Abella, hijo de Rafael Abella, autor de varias biografías, entre otras, Adolfo Suárez. El hombre clave de la Transición, prologada por el maestro de historiadores, Raymond Carr, de obras sobre la tauromaquia y de la novela Las cartas del miedo.

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